Toni Kroos, en un partido con el Real Madrid.
Toni Kroos, en un partido con el Real Madrid. EFE

Reciente campeón del Mundo, el combinado entrenado por Joachim Löw se trata, evidentemente, de uno de los principales favoritos para acabar llevándose el título en Rusia. Estamos hablando no sólo de una de las plantillas con más calidad individual de todo el torneo, sino también de uno de los combinados que más claro tiene su plan de juego, algo que si ya en el día a día futbolístico es un valor clave en la búsqueda del triunfo, en un contexto de selección más todavía, donde hay menos tiempo que dedicar a la preparación táctica.

Bien es cierto que da la sensación de que haber perdido a algunos pilares clave en el éxito de 2014, caso evidente de Schweinsteiger o Lahm, puede restar un punto de jeraraquía a un equipo que, en cualquier caso, tiene mucha calidad. Por ahí también puede entenderse la convocatoria del gran símbolo del momento en el fútbol alemán, Manuel Neuer, que ha entrado en la lista a pesar de llevar toda la temporada lesionado, lo que, por mucho que se trate de un guardameta, le hará llegar falto de ritmo a Rusia.

Mal menor, en cualquier caso, después de la espectacular temporada de Ter Stegen. Más allá de eso, Alemania se trata de un equipo ofensivo, y con gran calidad en todas sus líneas, que además están completamente acostumbrados a desarrollar el modelo de juego que pretende Joachim Löw. Hummels, Boateng y Kimmich en la primera línea, y Kroos y Gündogan en un escalón superior, le darán un contexto constante al juego del equipo en el que lo lógico es que dominen la pelota en campo rival de forma constante.

Y la mejor noticia para Löw es que en los últimos metros, el campeón del Mundo tiene varios jugadores capaces de producir desequilibrio después de que la pelota se asiente en una posición muy adelantada. Leroy Sané es sin duda el más capacitado, como ha quedado claro después de su espectacular temporada en el Manchester City, pero no es el único. La recuperación de Reus es sin duda una espectacular noticia para la Mannschaft, que si muestra el nivel del final de curso, contará en el del Dortmund un elemento totalmente decisivo.

La estrella: Toni Kroos

Con la duda de Neuer y tratándose de un equipo tan coral, es difícil focalizar sobre un futbolista el posible éxito de esta selección alemana. Müller puede finalizar acciones o Sané desequilibrar, pero el reloj del equipo será Toni Kroos. El futbolista del Real Madrid ejercerá de conector entre las líneas y ya tiene una experiencia acumulada lo suficientemente potente como para además, ser el líder desde el punto de vista anímico.