Hace menos de un mes, el jugador del Real Madrid Robinho era expedientado por su club tras llegar tarde de su convocatoria con Brasil. Allí, el brasileño participó en una fiesta en la que solicitó 40 condones para los invitados. Desde aquel día, Robinho se ha convertido en la gran estrella del equipo blanco, marcando un total de seis goles: dos al Olympiakos, uno al Deportivo y al Valencia y los dos últimos al Mallorca. La fiesta y la mano izquierda de Schuster, que evitó sancionarle, le vinieron bien.