Luis Figo
El exfutbolista Luis Figo. EUROPA PRESS

Las salidas de Ronaldo Nazario y Luis Figo del Fútbol Club Barcelona supusieron un terremoto a orillas del Camp Nou. Evidentemente y por el destino, la del portugués fue mucho más dramática, pero deportivamente hablando haber disfrutado tan sólo una temporada del Ronaldo más mágico de su carrera puede considerarse un contratiempo, en lo deportivo, como mínimo a la misma altura.

El mítico delantero brasileño anotó nada menos que 47 goles en 49 partidos como blaugrana, y aunque hoy Cristiano Ronaldo y Messi hayan hecho rutinario un registro de este tipo, en su día representó un auténtico shock. Más allá de eso, Ronaldo era la alegría del aficionado, incluso de los que no eran culés. Una potencia sin precedentes combinada con la finura de los más grandes.

Quizás estar sólo una temporada en el Camp Nou y aceptar salir para recalar en el Inter no causó un impacto tan duro entre la hinchada como lo hizo la marcha de Figo, que puso rumbo al eterno rival. El portugués jugó 249 partidos en las cinco temporadas que vistió la zamarra blaugrana, y cuando salió de Barcelona era sin duda el tótem del proyecto. Un extremo con una elegancia y una determinación que le permitió acabar siendo Balón de Oro.

Muchos años después, han llegado revelaciones acerca de las salidas de los dos cracks del Barça. Paulo Futre, en El Chiringuito, reconoció que Figo no quería salir del Barcelona, pero el acuerdo al que llegó con Florentino Pérez le dejó entre la espada y la pared.

"Cuando tres días antes de las elecciones vio donde se había metido, amenazas de muerte a sus hijas y todo lo que se estaba montando, empezó a recular, y le dijo a su representante, José Veiga, que no iba al Real Madrid", aseguró el ex del Atlético. "En la última cláusula se decía que tenía que pagar 35 millones de euros al Real Madrid. Tenía que pagar todas las cuotas de socios del Real Madrid si no fichaba. Ni Veiga ni yo, que también estaba metido en esto, creíamos que Florentino fuera a ganar las elecciones. Cuando las gana, Veiga estaba llorando, y yo, preocupado. Era o Figo al Madrid o pagar 35 millones de euros. Tenía que ir a Madrid y él estaba en Cerdeña, y no quería ir. Fuimos Veiga y yo de Lisboa a Cerdeña. Figo y su esposa eran un poema".

El caso de Ronaldo Nazario fue menos dramático para la parroquia blaugrana, pero durísimo desde el punto de vista deportivo, ya que perdía al que en ese momento era, casi sin discusión, el mejor jugador del mundo. El brasileño ha revelado también algunos secretos de su partida, dejando claro que la desconfianza en la directiva del Barça fue el principal motivo: "Estaba negociando mi renovación con el Barcelona, pero decidí no seguir porque no confiaba más en los dirigentes del Barça. El Inter apareció al momento y resultaba un desafío fantástico. Por entonces el campeonato italiano era el mejor del mundo y el más difícil. Fue la mejor decisión que podría tomar", sentenció.