Kepa Arrizabalaga.
Kepa Arrizabalaga. EFE

Las imágenes de Kepa Arrizabalaga negándose a ser sustituido en la prórroga de la final de la Copa de la Liga que el Chelsea disputó frente al Manchester City dieron la vuelta al mundo, y pusieron al portero vasco en una situación muy complicada.

La primera acción de Maurizio Sarri ha sido la de dejar al exguardameta del Athletic Club en el banquillo, en un partido además de vital importancia de cara a las aspiraciones del equipo londinense de estar en la próxima edición de la Liga de Campeones, ya que se enfrenta a un rival directo como es el Tottenham Hotspur.

En su lugar ha entrado Willy Caballero, el hombre que se quedó sin entrar al terreno de juego a pesar de la instrucción del entrenador italiano en la final ante el Manchester City, que a la postre el cuadro blue acabó perdiendo.

Castigo obvio por tanto para el portero que en su día fuera pretendido por el Real Madrid, a pesar de que la imagen que había dado el equipo buscó lavarse por parte de Sarri y el propio Kepa, asegurando que tan sólo se trató de un malentendido.