Solari
Santiago Solari observa a sus porteros durante el entrenamiento del Real Madrid. EFE

Santiago Hernán Solari toma las riendas del Real Madrid “de forma provisional”, según precisó el club. El entrenador argentino, hasta ahora en el Castilla, es la solución de urgencia tras despedir a Julen Lopetegui y no haber podido contratar aún un sustituto.

Solari se estrenará este miércoles en los dieciseisavos de final de la Copa del Rey, en campo de la UD Melilla, de Segunda B. Tres días después, el sábado, afrontará en el Bernabéu un examen más exigente: la visita del Real Valladolid, una de las revelaciones del campeonato de Liga. Y antes del parón, las visitas a Viktoria Pilsen y Celta. Cuatro partidos concentrados en dos semanas para solucionar, o al menos encauzar, los males del equipo en todas sus líneas:

  1. Una portería sin dueño. La llegada de Thibaut Courtois no ha acabado con la polémica que, desde hace años, genera la meta del Real Madrid. El internacional belga, asentado como titular en la Liga, no es responsable directo de los goles encajados pero ha estado lejos de su mejor versión, que sólo mostró contra el Atlético. Quién iba a pensar que la discutida figura de Keylor Navas, hasta ahora el portero de la Champions, iba a crecer con el paso de la temporada.
  2. La defensa es un colador. Los laterales, ya fuera Marcelo en Sevilla o Nacho en Barcelona, regalan mucho espacio a sus espaldas y reciben pocas ayudas. Los centrales, Varane y Sergio Ramos, acumulan errores que transmiten inseguridad al equipo. El francés ha regalado dos penaltis en los dos últimos partidos, cuando el equipo ya iba perdiendo. El capitán atraviesa uno de sus peores momentos, con pérdidas de balón en zonas muy delicadas del campo fruto a menudo de su exceso de confianza. Por si fuera poco, las lesiones se han cebado con la zaga y en el banquillo no hay mucho donde elegir.
  3. Sin ideas con el balón. Casemiro, Kroos y Modric son una sombra de los jugadores que acabaron la temporada pasada. El bajón del brasileño, acostumbrado a tapar las carencias de otros compañeros, explica también el mal funcionamiento del sistema defensivo. A la hora de crear, la falta de frescura de Kroos y Modric explica la falta de ideas. El croata está irreconocible desde que recibió el premio The Best de la FIFA al mejor jugador de la temporada pasada. Isco aún no ha cogido el tono tras su operación de apendicitis y Dani Ceballos ha mostrado su clase con cuentagotas, sin dar un paso al frente.
  4. Falta de gol. Es el problema más evidente. El Real Madrid ha pasado cuatro partidos sin ver puerta (ante Sevilla, Atlético, CSKA y Alavés). En los últimos siete sólo ha marcado cuatro goles: uno de Benzema y… ¡tres! de Marcelo, su lateral izquierdo. Tras el traspaso de Cristiano Ronaldo, la plantilla sólo tiene un jugador de área: Mariano, habitual suplente. Si en las otras líneas el problema puede solucionarse recuperando la confianza y el estado de forma, en la delantera las carencias son más bien estructurales.
  5. Ansiedad y nerviosismo. Las urgencias que azotan siempre al Real Madrid como institución parecen presentes también en el equipo. La puesta en escena en los dos últimos partidos de Liga, así lo demuestran. Ante el Levante, el equipo comenzó hecho un flan y perdía 0-2 antes del primer cuarto de hora. Ante el Barcelona se arrugó y apenas cruzó el centro del campo en todo el primer tiempo. Un comportamiento impropio de una plantilla tan experta y de calidad.