Las medidas de gracia concedidas por el presidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF), Ángel María Villar, dejan sin efecto la sanción impuesta a los entrenadores del Real Madrid y del Barcelona, Jose Mourinho y Tito Vilanova, pero no el castigo al jugador del Granada, Dani Benítez.

Mourinho tenía dos partidos de sanción, Vilanova uno

Según explicó el responsable de asuntos jurídicos de la RFEF, Emilio García, las medidas de gracia dejan sin efecto las sanciones de suspensión hasta cuatro partidos y las de clausura de recintos hasta dos encuentros, pero si las sanciones son superiores deben cumplirse.

Jose Mourinho fue sancionado con dos partidos por el incidente al final de la vuelta de la Supercopa de España en agosto pasado, cuando el portugués metió el dedo en el ojo a Tito Vilanova -entonces segundo entrenador azulgrana- que le respondió con un golpe en la nuca. Vilanova fue castigado con un encuentro.

Sigue la sanción a Dani Benítez

Según explicó Emilio García, quedan excluidas del perdón las sanciones consecuencia de agresiones a árbitros y por casos de dopaje.

Villar justificas las medidas de gracia por la victoria de España en la Eurocopa

Este punto impide que sea perdonado el jugador del Granada CF Dani Benítez, castigado durante tres meses al final de la temporada pasada, por el lanzamiento de una botella de medio litro casi llena que impactó en el rostro del colegiado aragonés Clos Gómez, tras la conclusión del encuentro de Liga ante el Real Madrid.

Las medidas de gracia se aplicarán de manera automática y también quedan fuera de ellas las pérdidas de partido o de eliminatoria determinadas.

Villar consideró que la victoria de la selección en la Eurocopa de Polonia y Ucrania "es circunstancia singularmente grata que sitúa al fútbol español en el primer puesto de la clasificación mundial y es motivo justificado para adoptar medidas de gracia para condonación de sanciones".

En la circular que refleja la iniciativa del presidente, se menciona también su reelección a principios de este año y se hace una llamada "para que impere el juego limpio".