Salto a la Champions
Forlán (izda.) y Agüero se funden en un abrazo tras el primer gol del Atlético, ayer, en el Ruiz de Lopera.(Javier Barbancho / REUTERS).

Como viene siendo habitual, el Atlético disputó un partido lleno de sobresaltos y tensión, pero ante el Betis la defensa respondió. Y como la delantera nunca suele defraudar, el botín fue de tres puntos que catapultan a los de Javier Aguirre a la Champions. Son cuartos, a cinco puntos del Real Madrid, líder de la clasificación. Y cada vez parece más convencido de que ha vuelto a la zona noble de la tabla para quedarse.

El encuentro en el Manuel Ruiz de Lopera, no obstante, y pese a lo holgado del marcador, fue incierto hasta el final. Entre otras cosas, porque el equipo rojiblanco no tradujo en goles su claro dominio durante la primera mitad. Ya en el primer minuto, Reyes mandó un balón al larguero. A renglón seguido, Agüero no atinó a batir a Ricardo, tras enganchar una volea, y después Forlán rozó el tanto con una bonita vaselina.

Pero este dúo, que parece tocado por una varita mágica, no perdonó a la tercera. El argentino, sutilmente, desnudó a la zaga bética con un pase elevado que Forlán definió impecablemente.

El Betis, en la segunda mitad, apretó y puso al Atlético contra las cuerdas, y obligó a lucirse a Leo Franco en una peligrosísima doble ocasión de Sobis y Somoza. Pero Raúl García, en la prolongación, hizo justicia a la calidad rojiblanca y sentenció el partido. 

Lopera se carga a Cúper

El propietario del Betis, Manuel Rúiz de Lopera, despidió ayer al técnico, Héctor Cúper, tras la derrota frente al Atlético. Fernando Vázquez, Paco Chaparro o Hadzibegic  podrían ocupar su puesto. Por otro lado,  Javier Aguirre, admitió tras la victoria que el partido en Sevilla «no había sido tan fácil; el Betis jugó muy bien en la segunda parte y tuvo alguna opción».  Sin embargo, enfatizó que «la inclusión de Motta salió bien porque es un seguro». Para el mexicano, la clave estuvo en «la tranquilidad».