Salah
Salah y el joven Louis Fowler. Instagram

Pocas veces romperse la nariz puede tener algo bueno. Es el caso de Louis Fowler, un jovencísimo aficionado del Liverpool que este sábado pudo conocer a la gran estrella del equipo, Mohamed Salah.

El pequeño estaba en la calle junto a su hermano pequeño, Isaac, cerca de Melwood, el complejo en el que entrena el equipo de Jürgen Klopp. Al ver el coche del delantero egipcio, echó a correr tras él para pedir una fotografía al ídolo… con tan mala suerte que tropezó y se chocó contra un poste de luz. Nariz rota.

Salah detuvo el coche para interesarse por el chico y comprobar que estaba bien. Tras el susto, se hizo una foto con los dos hermanos. El padrastro de Louis y Isaac, Joe Cooper, quiso darle las gracias “desde lo más profundo” de su corazón y del de sus hijos: “Les ha hecho sentir mucho mejor. Mo es un hombre top. Es una estrella mundial y no tenía porque haber parado, estamos muy agradecidos que lo hiciera”.