Selección española de rugby 7
La selección española de rugby 7 gana el preolímpico. EFE

Con un ensayo que ya forma parte de la historia del deporte patrio, la selección española de rugby 7 logró el hito de clasificarse para unos Juegos Olímpicos, en este caso los de Río, que se disputan el próximo mes de agosto.

El rugido de los Leones se oirá en Brasil igual o más alto de lo que se escuchó tras anotar el ensayo, el que daba la gloria, el pasado domingo en el último segundo de la final del preolímpico ante la favorita Samoa. "Fue de infarto. Es una jugada que llamamos 'Camarón' y esta vez salió. Ese balón que bota para un lado o para el otro es el que al final te hace ganar o perder. Es así de injusto, digamos. Esta vez nos tocó cara y ganamos un torneo mundial, al igual que hace una semana tocó cruz y quedamos séptimos en un campeonato de Europa. Ni antes éramos malísimos ni ahora somos buenísimos. La suerte también influye y esta vez ha caído de nuestro lado", comenta Pablo Feijoo, uno de los jugadores más carismáticos del combinado español.

La suerte y otras cosas. ¿Cómo ha conseguido este grupo tal hazaña? "La clave es el trabajo. Hemos trabajado con un coach porque hemos tenido problemas. Nos preguntaba qué características tenía este grupo y nosotros le contestábamos que el trabajo; cuando nos ponemos las botas, nos transformamos, dejando los malos rollos fuera. Que 12 o 14 tíos estén de acuerdo quiere decir que es totalmente cierto", se sincera el jugador español.

Atrás quedan episodios de sufrimiento y sinsabores. "Llevo 15 años —Pablo Feijoo tiene 34— jugando en el primer equipo de España; 15 años partiéndome el lomo para, por fin, llegar a esto. Es increíble". Lo es porque España no entraba en las quinielas para la victoria final, admite Pablo: "Sabíamos que había posibilidades, pero éramos conscientes de que no entrábamos entre los favoritos. Que España desbanque a Samoa, Canadá... las favoritas, pasa muy pocas veces. Esta vez ha pasado y pocas veces volverá a pasar, así que hay que disfrutarlo".

Llevo 15 años jugando en el primer equipo de España; 15 años partiéndome el lomo para, por fin, llegar a esto. Es increíble

Y vaya que lo harán. Irán a Río con la clara intención de competir pero, sobre todo, de saborear el premio. "Rugiremos fuerte en Río. Es un sueño enfrentarte a las 11 mejores potencias y somos conscientes de que es muy difícil hacer algo grande. Todos los rivales nos sacan un buen cacho, pero tenemos claro que lo vamos a disfrutar al máximo", comenta Feijoo. "No nos podemos ni imaginar cómo son unos Juegos. Solo conocemos lo que hemos visto por la tele estos años. Es algo totalmente nuevo para nosotros. Más claro tienen que no hay miedo al temido virus del Zika. "¡Qué va! Si llevamos veinte años dándonos golpes, un mosquito no nos va a echar para atrás". Vamos, que todo lo demás importa un rábano.

El rugby vive un momento de oro, pero es un deporte que ha pasado por muchas dificultades. ¿Cómo se sobrepone uno? "A base de trabajo", sentencia Feijoo. "La vida del deportista es caerse y volverse a levantar. Lo que nos ha hecho crecer son las derrotas en Mundiales o Europeos. Te preguntas cuál es tu objetivo y entrenas para ello trabajando juntos". Pese a ello, el deportista asegura que siempre se han sentido apoyados por la Federación, pero sí cree que hay gente que ahora los mitifica y que antes, "en los momentos difíciles", no estaban ahí. "Se quieren subir al carro", dice irónico el jugador.

Ser jugador de rugby te obliga a tener "un plan B"

Desgraciadamente, y pese a abrirse hueco en alguna que otra portada u obtener ayudas económicas, el rugby pertenece a esos deportes de los que no te permiten vivir de ello. "Uno tiene un bar, otro es arquitecto, otro ingeniero industrial, yo soy ingeniero informático... Al final, el rugby en España es un hobby", comenta resignado Pablo. "Sí que podemos ganar un poquito de dinero con este deporte pero es para estos años, lo que ganamos nos dura un año, siempre hay que tener un plan B que nos dé el sustento para vivir".

Uno tiene un bar, otro es arquitecto, otro ingeniero industrial, yo informático... Al final, el rugby en España es un hobby

Chavales unidos por este deporte y por la amistad. "Lo somos, llevamos muchos años trabajando y nos hemos hecho amigos". Pablo admite malos momentos y hace un símil con cualquier relación de amistad o de pareja: "Como en todos los grupos, hemos tenido momentos muy difíciles y nos hemos odiado y tirado las cosas a la cabeza. Lo bueno es que hemos sabido canalizarlo, hemos dejado nuestras tonterías individuales a un lado y hemos sabido trabajar para conseguir nuestro objetivo".

Pablo Feijoo anuncia que cerrará su brillante carrera en Río: "Ya son muchos años jugando a esto. El cuerpo cada vez me duele más, estoy más reventado. Río será mi último torneo internacional de rugby". Toca, pues, hacer balance: "Me quedo con este momento y, sobre todo, con la gente que me ha apoyado en todos los momentos duros. Ahora es cuando lo valoro de verdad".

El fin de semana que viene, el protagonismo será para las chicas, que también buscan la plaza olímpica. "En principio tienen más posibilidades que nosotros. Siempre han estado por encima de nosotros, con un nivel altísimo y ahora tienen un torneo con 16 equipos muy duros y lo tienen que ganar. Si todo va bien ganarán y nos iremos todos a Río", espera Feijoo.