El delantero, que gana unos 24 millones de euros al año, también reconoció que no le hace falta llevar dinero encima: «Llego a un restaurante y a la hora de pagar me dicen que corre a cuenta de la casa. Entonces me quedo triste por no haber comido más». Por otro lado, el representante de Deco se reunió ayer con el Inter de Milán en la ciudad lombarda.