Roger Federer
Roger Federer, durante un partido en el US Open de 2018. EFE

Roger Federer sigue recelando de la nueva Copa Davis, cuyo formato ha sido desarrollado por la Federación Internacional de Tenis (ITF) y Kosmos, empresa del futbolista Gerard Piqué.

Hace unos días, el tenista suizo aseguró sentirse “triste” por la desaparición del antiguo formato, con 118 años de historia. “Nunca será lo mismo para la próxima generación", dijo entonces. Este miércoles en Nueva York, donde se encuentra disputando el US Open, Federer avisó al jugador del FC Barcelona: "Tendrá que ser muy prudente. La Copa Davis no puede convertirse en una Copa Piqué".

"Estoy a favor de la innovación y no todo lo que la nueva Copa Davis trae es malo”, admitió Federer en declaraciones a RTS: “La ATP, la ITF y los organizadores de la Laver Cup deben sentarse para hablar. Para nosotros, los tenistas, es un poco extraño que un jugador de fútbol venga a inmiscuirse en nuestro mundo".

Mayores ingresos para todos

La histórica reforma de la Copa Davis fue aprobada el 16 de agosto con el 71% de los votos. Durante una semana, concentrará en una única sede a 18 equipos nacionales, repartidos en seis grupos de tres, que se enfrentarán en formato de liguilla. Los primeros clasificados de cada grupo y los dos mejores segundos disputarán eliminatorias directas hasta dilucidar el vencedor.

La ITF asegura que la nueva Davis aportará 25 millones de dólares más a las federaciones y 20 millones a los tenistas.