Un rodillo llamado Lorenzo
Casey Stoner levanta su Ducati al cruzar la línea de meta ayer en el circuito de Misano. (Ferrari / EFE)

Poca o ninguna emoción parece a priori que pueda deparar ya el Mundial de Motociclismo, a falta de cinco carreras para su conclusión, después de lo visto ayer en el GP de San Marino. Sólo en 125 cc el duelo Faubel-Talmacsi hará vibrar a los aficionados hasta final, porque en 250 cc y moto GP hay muy poca tela que cortar.

En el cuarto de litro, Jorge Lorenzo consiguió su octava victoria de la temporada en una carrera en la que exprimió al máximo a su gran rival, Andrea Dovizioso. Lorenzo, que salió desde la pole, no arrancó bien y se dejó comer terreno al principio, como suele ser habitual esta campaña. Pero el campeón fue a más. Como siempre.

El balear empezó a sentirse cómodo sobre su Aprilia y en la vuelta 16 pasó como un rodillo por delante de Dovizioso, quien, sin bajar los brazos, intentó darle caza hasta que el motor de su Honda dijo basta y gripó.

Barberá, tercero

Con Lorenzo entrando en solitario por línea de meta, los intereses españoles se centraron en la pugna que mantuvo Barberá con Luthi y De Angelis para finalizar en tercera posición. Bautista, que se fue al suelo cuando rodaba tercero, finalizó en una meritoria octava plaza.

Más fácil incluso lo tiene el australiano Casey Stoner para convertirse en el nuevo monarca de la cilindrada reina y dejar a Valentino Rossi con la miel en los labios por segundo año consecutivo, ya que Nicky Hayden le arrebató el título en 2006.
Stoner ejecutó durante el fin de semana a la perfección sus deberes en Misano y desde la pole arrancó un nuevo triunfo con la ayuda de la nueva Yamaha YZR M1 que estrenaba Rossi y que aguantó apenas cuatro vueltas.

Pedrosa y Faubel, mal

Igual de mal que al siete veces campeón del mundo le fue a Dani Pedrosa. El catalán se fue al suelo en la segunda curva después de que el francés Randy de Puniet lo tirara al suelo. Con este panorama, lo mejor que podría sucederle a Pedrosa es que el Mundial acabase cuanto antes.

La fortuna tampoco acompañó a Héctor Faubel. El piloto valenciano llegó a Misano como líder del Mundial de 125 cc y salió como segundo clasificado y con un cabreo monumental con su compañero de equipo, el húngaro Gabor Talmacsi.

A falta de dos vueltas para el final, Faubel se cayó, junto con Corsi, por culpa de una maniobra de Talmacsi, quien se colocó líder del Mundial al entrar segundo, por detrás de Pasini.