Uno de los ayudantes de Quique Sánchez Flores, entrenador del Valencia, vio cómo le robaban ayer por la tarde su ordenador personal portátil.

Lo peor es que ahí tienen todos los datos del equipo sobre los rivales de Primera.

Es ordenador con información que sirve, por ejemplo, para dar pistas a sus porteros cuando han de detener un penalti.

Tan desesperado el ayudante del técnico valencianista está que ha ofrecido una recompensa "entradas para los partidos, algo de dinero e incluso quedarse con el ordenador, a cambio de devolverle la información que hay dentro".

Total, un fiasco. ¿Y la copia de seguridad?