Lo más llamativo en el entrenamiento de este viernes del Barcelona, lo ha protagonizado Ronaldinho. Extraña actitud del brasileño durante todo el entrenamiento matutino, que no paró de bromear a lo largo de la sesión.

Lo que en principio eran las típicas risas y bromas, se acabaron convirtiendo en una molesta pesadilla para sus compañeros y para el técnico, Frank Rijkaard, que finalmente, tuvo que llamarle la atención.

El capitán del Barcelona, Carles Puyol, salió a defender al jugador brasileño: "Si está serio, se dice que no apoya al grupo. Si hace bromas, que no está implicado. No podemos estar pendientes de estas cosas porque sería una locura", aseguró.