Rijkaard empleó la mano dura con Ronaldinho en el entrenamiento

  • El técnico holandés le obligó a entrenar más tiempo.
  • El brasileño acató la orden, pero de mala gana.
  • Rijkaard le alentó durante sus últimos minutos.
Rijkaard habla con Ronaldinho en un entrenamiento (Reuters).
Rijkaard habla con Ronaldinho en un entrenamiento (Reuters).
Agencias

Hoy se vivió una extraña circunstancia en el entrenamiento del Barcelona. Ronaldinho tuvo que entrenar más de lo que pensaba esta vez por orden directa del entrenador Frank Rijkaard, que esta vez no vio que fuera suficiente el trabajo físico del brasileño.

El técnico holandés le indicó que volviera al campo de La Masía cuando Ronaldinho ya había decidido enfilar el camino a los vestuarios junto a Messi y otros titulares del partido de ayer. No había ducha, el astro azulgrana debía entrenar más.

Rijkaard, que ha recibido muchas críticas por aguantar la falta de disciplina de algunos de sus hombres, le indicó claramente a Ronaldinho que se tenía que quedar. Éste aceptó las órdenes de mala gana y, con semblante serio y aire displicente, se dispuso a completar los ejercicios físicos.

Frank Rijkaard, no contento con la actitud del jugador, incluso se acercó corriendo hacia él para que aumentara la intensidad en estos últimos minutos de entrenamiento, mientras el delantero hacía como si las consignas de su entrenador no fueran con él.

Ronaldinho, acostumbrado a quedarse en el gimnasio en las sesiones de recuperación o a dar por finalizadas las mismas cuando él lo consideraba oportuno, no pudo irse esta vez como otras. Rijkaard le ha devuelto al once titular, pero le ha dejado claro que debe trabajar más.

Ayer ante el Deportivo de La Coruña, el brasileño marcó de penalti en el Camp Nou (2-1), pero su actuación global volvió a ser más bien discreta, lo que le podría llevar de nuevo al banquillo en el próximo encuentro de la Liga de Campeones ante el Stuttgart.

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