Ricky Rubio brilló en la victoria (115-102) de Utah Jazz ante Oklahoma City Thunder. Lo hizo vestido de John Stockton, el legendario base de la franquicia de Salt Lake City y hasta anoche su último jugador en lograr un triple-doble para el equipo. Un nuevo hito en la carrera de Rubio sólo unos días después de saborear al fin una victoria en los playoffs.

El jugador español firmó 26 puntos, 11 rebotes y 10 asistencias en el triunfo, que coloca a los Jazz por delante (2-1) en el playoff. Normal que los más de 18.000 espectadores acabaran coreando su nombre.

"La energía que han puesto todos los aficionados en la cancha ha sido una de las claves que nos permitió creer en nosotros mismos y hacer un gran baloncesto a partir de el tramo final del segundo cuarto", dijo un Rubio “feliz por el triple-doble pero sobre todo de poder ayudar al equipo”. Su único lunar fue el porcentaje en tiros de tres puntos: dos de nueve.

Westbrook promete "anular" a Rubio

Su actuación tiene un mérito añadido, pues enfrente tenía nada menos que a Russell Westbrook. El polivalente base del Thunder abandonó el pabellón prometiendo literalmente “venganza” y asegura que va a “anular” a Rubio en el cuarto partido del playoff, que se disputará en el mismo escenario en la madrugada del lunes al martes.

"Ahora debemos pensar en el cuarto partido y olvidarnos del tercero", apuntó Rubio en declaraciones a los medios estadounidenses. "Para nosotros era un partido muy importante porque teníamos que confirmar que lo que hicimos en Oklahoma City, conseguir la ventaja de campo. Eso debía ser corroborado con otra buena actuación de locales y eso fue lo que sucedió".