Ricky Rubio
Ricky Rubio, en acción. EFE

Ricky Rubio acaba de firmar con los Utah Jazz su mejor temporada en la NBA en la que, incluso, ha llegado a disputar los playoffs por el título. El jugador de Masnou, que reconoce encontrarse en plena plenitud profesional, espera que todo esto tenga continuidad en próximas campañas en las que, puestos a soñar, lo hace con el anillo.

Ahora toca pensar en otras cosas, y,  esta semana, el deportista catalán cambia de lado de la cancha y se viste de profesor en el Brains International Schools de Madrid para compartir sus mejores consejos con los más pequeños y ayudarles a mejorar su juego. Antes, tranquilo y con una sonrisa que desprende buen rollo por los cuatro costados, atiende a 20minutos para hablar de sus raíces y las claves de lo que está por venir.

De momento, el base español confirma que no estará con la selección en la cuarta 'ventana' FIBA que se disputará en septiembre.

Después de su mejor temporada en la NBA, ¿qué espera de esta?
Lo primero de todo, disfrutar como he disfrutado últimamente. Esta temporada he disfrutado como hacía tiempo no lo hacía y, al final, cuando lo haces, las cosas vienen solas.

¿Pero se marca algún objetivo?
No puedes marcarte realmente nada. Claro que diría que ganar el anillo es un sueño, pero preferiría pasar una temporada divertida y disfrutarla antes que estar amargado y ganar el anillo. ¡Fíjate lo que te digo!

Está en su plenitud. ¿Encuentra un porqué?
No hay un porqué exacto. Es fruto de una evolución. Desde los 14 años que debuté he tenido que avanzar, adaptarme, vivir situaciones personales en casa a los 25 y 26 años muy difícilesdifíciles (en 2015, el deportista tuvo que afrontar la muerte de su madre por un cáncer)... Siempre me ha ido todo un poco deprisa, pero yo creo que al final viene por un motivo y yo creo que es el de haber madurado más deprisa hasta que ha llegado un momento en el que estoy en paz, en tranquilidad continua, y eso es muy importante.

¿Qué sintió cuando salió de los Wolves después de seis años y qué siente ahora, al afrontar su último año de contrato con Utah?
El año pasado se mezclaron tantos sentimientos que al final no sabes ni lo que sientes. Ahora sé que es lo mejor que me podía haber pasado. Tengo un año más de contrato con Utah y solo ellos podrían ofrecerme una extensión. Si no, en principio sería agente libre

Con 27 años, ¿qué queda de aquel niño que, con 14 años debutó en la ACB, y con 20 hizo las maletas para jugar en la NBA?
Mucho. Sí que ha cambiado, ha evolucionado y ha madurado, pero sí es verdad que la ilusión y las ganas siguen siendo increíbles. Y eso es algo que se va renovando poco a poco y que, si no recuerdas de dónde vienes, a veces se pierde.

¿Y de dónde viene Ricky Rubio?
He tenido la suerte de crecer en una familia que me ha enseñado unos valores muy positivos y muy sólidos y sigo con ellos.

¿Se siente el espejo donde se miran muchos niños?
Sí. Como figura pública, los niños te escuchan más, para bien o para mal. Y eso te da una responsabilidad muy importante, pero siempre la utilizo para dar un mensaje positivo.

¿Qué aprendió usted de pequeño que querría enseñar?
Un poco de todo. Más que ensegar, me gustaría que me preguntaran lo que necesiten ellos para poder solucionar.

¿Qué consejos les daría?
Que disfruten. Que ni se pongan ellos ni dejen que nadie les imponga exigencias demasiadas altas. Que ellos mismos encuentren la motivación suficiente para poder ser mejores, como jugadores y como personas. Que sean felices y disfruten.

¿Cómo afronta el verano? ¿Se permite algún capricho?
El primer mes de vacaciones no controlo tanto la dieta, que para mí, el resto del año, es muy importante. He disfrutado bastante de la gastronomía española (risas). Y después, afrontar la temporada con el objetivo de mejora, tanto a nivel físico como técnico, pero también quiero disfrutar del verano.

BIO Ricky Rubio nace en El Masnou, Barcelona, el 21 de octubre de 1990. Con solo 27 años, se puede decir que lleva media vida dedicándose al baloncesto profesional. Ttiene el récord de haber sido el debutante más joven en las ACB (14 años, 11 meses y 24 días), de la mano del Joventut. Después pasó al Barça y de ahí, con 20 años, y tras ser el único jugador en haberlo ganado todo en Europa a esa edad, dio el salto a la NBA, donde lleva siete temporadas (seis en los Minnesota y una en Utah).