GIRO D'ITALIA

"Tenemos un as en la manga y veremos cuándo lo sacamos", advirtió Carapaz horas antes, en la salida. Así, el escalador de El Carmelo, que ya se había impuesto en la cuarta etapa entre Orbetello y Frascati, fraguó una magnífica actuación en la segunda gran etapa de montaña con un preciso ataque en el Colle San Carlo, a casi treinta kilómetros de meta, desde donde se marchó en solitario para parar el crono en 4:02:23.

Por detrás entraron el británico Simon Yates (Mitchelton-Scott), a 1:32, y a 1:54 el grupo perseguidor de siete corredores liderado por el italiano Vincenzo Nibali (Bahrain Merida) y en el que se encontraban el español Mikel Landa (Movistar), el colombiano Miguel Ángel López (Astana) y el esloveno Primoz Roglic (Jumbo-Visma), el gran aspirante a hacerse con la 'maglia rosa' este sábado.

Carapaz, sin embargo, logró enfundarse el preciado maillot y relevar en lo más alto de la general al esloveno Jan Polanc (UAE-Team Emirates); ahora, aventaja en siete segundos a Roglic y en 1:47 a Nibali, que completan el podio provisional del Giro. Por su parte, Landa es quinto a 2:50 de su compañero de equipo. "La etapa venía muy bien a mis condiciones. Ni yo mismo me lo puedo creer, es un sueño y ahora está dando frutos todo el trabajo", señaló Carapaz tras la etapa.

En una jornada con hasta cinco puertos de montaña -dos de ellos de primera categoría, dos de segunda y uno de tercera-, el austriaco Marco Haller (Katusha-Alpecin) y el italiano Cesare Benedetti (Bora-Hansgrohe) fueron los primeros en probar fortuna con una escapada en los primeros kilómetros.

Tras ellos salieron el británico Simon Yates (Mitchelton-Scott), el segundo de la general, el esloveno Primoz Roglic (Jumbo-Visma) y Carapaz, que pronto lograron conectar con el grupo. Los ataques propiciaron un nuevo reagrupamiento.

Una docena de corredores, con Gulio Ciccone (Trek-Segafredo) a la cabeza, logró atesorar una pequeña renta en la subida al Truc d'Abre, de segunda categoría, pero la general saltó en San Carlo. Allí trató de fugarse Nibali, con Roglic, Landa, Carapaz y Miguel Ángel López respondiendo, aunque fue el ecuatoriano el que logró irse solo a falta de unos 30 kilómetros para meta.

Coronó la cumbre en solitario, con el pelotón más de seis minutos por detrás, y fue aumentando poco a poco la distancia con los perseguidores, que no pudieron más que conformarse con luchar por las posiciones de podio de la jornada.

La ronda transalpina continuará este domingo con la disputa de la decimoquinta etapa, de 232 kilómetros entre las localidades de Ivrea y Como, con unos primeros 160 kilómetros completamente planos y tres puertos de montaña -dos de segunda categoría y uno de tercera-.