Riccardo Riccò
Riccardo Riccò, conducido por la policía francesa tras conocerse su positivo (AP). AP
El ciclista italiano Riccardo Riccò, expulsado el pasado día 18 en el Tour de Francia tras dar positivo en un control antidopaje , admitió hoy el uso de EPO de última generación ante la fiscalía de Comité Olímpico Italiano (CONI).

"Ante la fiscalía antidopaje del CONI he asumido mi responsabilidad. Antes del Tour tomé la sustancia que todos sabéis (EPO de última generación)", explicó hoy el escalador del Saunier Duval.

Ha sido un error sólo mío. Por ello, no pedí el contraanálisis

Riccò aseguró además que se ha tratado de un "error" individual, exculpando así a su equipo, que decidió retirarse de la carrera francesa tras los resultados del antidopaje.

El ciclista confesó el uso del EPO durante su primera comparecencia ante el fiscal antidopaje del CONI, Ettore Torri: "Ha sido un error sólo mío. Por ello, no pedí el contraanálisis. Ahora sólo me preocupa el equipo porque pienso que por culpa mía alguno puede perder su trabajo", añadió.

El corredor, de 24 años, que dio positivo en la contrarreloj de Cholet, dos días antes de lograr en Super-Besse la primera de las dos victorias de etapa que acumulaba en el presente Tour de Francia, explicó que durante el Tour se sometió a varios controles, pero que en sólo dos apareció la sustancia que había tomado.

Tengo un gran sentimiento de culpa y quiero pedir perdón también a todos mis seguidores

Asimismo, reconoció que, con su confesión, ha querido quitarse "un gran peso de encima". "Tengo un gran sentimiento de culpa y quiero pedir perdón también a todos mis seguidores", añadió el corredor.

El ciclista del Saunier Duval había negado a los gendarmes franceses que lo interrogaron haberse dopado y aseguró que las jeringuillas que se encontraron entre su material servían para inyectarle sólo vitaminas y que nunca había oído hablar de EPO de última generación.