Luis Rubiales
Luis Rubiales en la presentación de su candidatura a la RFEF. EFE

Luis Rubiales afronta un mandato con muchos retos por delante. En apenas un año y medio hasta las siguientes elecciones, en las que intentará renovar, se ha planteado darle una vuelta completa a la RFEF, algo que ya ha comenzado desde el primer momento con la destitución inmediata de Victoriano Sánchez Arminio como presidente del Comité Técnico de Árbitros.

En sus primeras intervenciones públicas, ya ha advertido de los proyectos que va a emprender de manera inmediata:

1. Fiscalizar y dar transparencia económica a la RFEF

Rubiales ha sido uno de los principales críticos con Ángel María Villar. Aunque acabó yendo con él de vicepresidente, se ha planteado mirar bien las cuentas para que no se repitan casos como los que han derivado en la 'Operación Soule'. Va a hacer una auditoría externa que ponga negro sobre blanco las cuentas de la RFEF. Esta idea se engloba en una más general: abrir las puertas de la RFEF al mundo del fútbol.

2. Apoyo a los modestos

El nuevo presidente de la RFEF quiere aumentar y maximizar los beneficios de la RFEF. El objetivo no es sólo conseguir la práctica autosuficiencia económica, sino también potenciar la Segunda B y la Tercera, además de los clubes y equipos más débiles de las otras categorías.

3. Cuidar mucho más el fútbol femenino y el fútbol sala

Prácticamente ninguneados en la etapa anterior, Rubiales quiere que el pujante fútbol femenino sea protagonista en su presidencia. No sólo a través de las selecciones femeninas, sino también con la Liga Iberdrola, quiere que la presencia femenina aumente de manera notable en la RFEF, también en cargos directivos e intermedios. Además, se ha propuesto dotar de mayor importancia al fútbol sala, que cuenta con las mayores potencias mundiales tanto en clubes (el Movistar Inter es el vigente campeón de europa) como sobre todo en la selección: siete Eurocopas y dos Mundiales.

4. Mejorar las relaciones con los estamentos oficiales

Ángel María Villar, especialmente en la última época, dinamitó todas las relaciones con el resto de estamentos deportivos españoles. Con el Consejo Superior de Deportes las tuvo de todos los colores, enfrentamientos personales incluidos, y con LaLiga la lucha llegó a la descalificación personal y constante. Rubiales ha prometido que el CSD formará parte de todas sus decisiones, especialmente las que se refieran a subvenciones, mientras que con LaLiga quiere fomentar un clima de cooperación total. En este punto, quiere, por ejemplo, que el calendario de la próxima temporada sea racional y la Copa del Rey no choque con los intereses de LaLiga, o que el trofeo de campeón se entregue en la última jornada, algo que se producirá este fin de semana mismo después del Barcelona-Real Sociedad.

5. Actualización del fútbol español

Toda la presidencia de Rubiales va a girar en torno a una misma idea: modernizar la RFEF y, con ello, el fútbol español. Esta idea afecta a todos los estamentos, desde el arbitral, hasta el puramente competitivo. La llegada del VAR va a obligar a cambiar la figura de los árbitros, que ahora tendrán más trabajo, por lo que Rubiales tiene como objetivo mejorar sus condiciones laborales y darles dos años más en activo. También va a plantear que las rondas de la Copa del Rey hasta cuartos de final sean a partido único: se reduce la carga del calendario y se ayuda a los equipos pequeños a dar una posible sorpresa.