Samuel Sánchez
Samuel Sánchez besa la medalla de oro en Pekín. (EFE) EFE

No podían empezar mejor los Juegos de Pekín para España, después de que Samuel Sánchez consiguiera el primer oro en la prueba de ciclismo de fondo. El ovetense, que llegaba a la sombra de otros ciclistas más mediáticos como Alejandro Valverde, Carlos Sastre, Alberto Contador y Oscar Freire, hizo vibrar a todo el país con su victoria junto a la Gran Muralla china y abriendo así el medallero.

Pero no todo fue bien en este primer día de Juegos, ya que el equipo femenino de baloncesto, subcampeón de Europa, cayó derrotado ante la anfitriona China por 64-67, tras un primer tiempo en el que las españolas obtuvieron un raquítico 29 por ciento de efectividad en los tiros de campo.

España logró un parcial de 0-7 en el arranque de la segunda mitad, pero la ansiedad de las jugadoras de Evaristo Pérez fue un lastre demasiado pesado para combatir a un equipo chino supermotivado.

Mireia sigue creciendo, pero sin una final

Por su parte, la nadadora Mireia Belmonte se quedó fuera de la final de los 400 metros estilos, pese a batir su récord de España con un registro de 4:37.91, misma suerte que corrió Javier Núñez, que tampoco pudo pasar a la final de los 400 libre.

En los 100 metros braza otros dos españoles debutaron. Borja Iradier fue sexto y Melquiades Alvarez séptimo tras la descalificación en la sexta serie del italiano Alessandro Terrin, con unos tiempos de 1:01.83 y 1:01.89, respectivamente.

En gimnasia, algo mejor

Isaac Botella se metió en la final de salto tras obtener la octava mejor nota (16.050) en la fase de clasificación. Sólo él, junto con Gervasio Deferr en suelo y Rafael Martínez en el concurso completo, estarán en las finales. El equipo acabó undécimo y sólo los ocho primeros pasaban.

Esgrima y bádminton, suerte dispar

Tampoco le fue bien a la sablista Araceli Navarro, que hubo de abandonar el combate con una de las grandes, la estadounidense Rebecca Ward, doble campeona mundial, debido a una luxación en el hombro izquierdo. La madrileña, que hoy cumplía 19 años, quiso continuar pero los médicos se lo impidieron.

Por el contrario, la guipuzcoana Yoana Martínez tuvo un feliz debut en bádminton al conseguir la primera victoria española en unos Juegos Olímpicos

Vela, sin viento

En Qingdao, la jornada inaugural de la vela olímpica con el inicio de la competición en las clases Finn e Yngling quedó deslucida por la falta de viento y los españoles tuvieron un día muy irregular.

Las dos primeras regatas de ambas clases fueron un calvario para los españoles. Mónica y Sandra Azón, junto a Graciela Pisonero finalizaron undécimas en Yngling tras una mala lectura del campo de regatas que les impidió estar más arriba.

En la segunda, el trío español demostró que puede hacer buenas cosas en esta competición, pero un fallo que las condenó a dar dos vueltas sobre sí mismas, las dejó undécimas en la general.

En la clase Finn, Rafa Trujillo dio una de cal y otra de arena. Un fallo estrepitoso en la primera regata al montar una de las balizas propició que se quedara en los últimos puestos. En la segunda, Trujillo, más agresivo, terminó cuarto y ocupa el sexto en la general.