Umtiti y Coquelin
Samuel Umtiti en un partido de liga ante el Valencia EFE

En una temporada que va viento en popa en la que la Liga está prácticamente amarrada, es finalista de Copa y favorito en Champions, el Barça se ha encontrado con un pequeño bache en el camino: Samuel Umtiti. El central se ha hecho un fijo en apenas temporada y media y se ha ido colgando galones que, al menos en su opinión, le dan derecho a mantener un pulso con el club.

La cláusula de rescisión del central es de apenas 60 millones. Un precio exageradamente bajo si tomamos como referencia los parámetros actuales de un mercado que este verano, cual efecto dominó tras la venta de Neymar al PSG, se ha desorbitado. Casi cualquiera de un nivel medio alto puede llegar y llevarse a Umtiti que, con sólo 25 años, está llamado a ser uno de los centrales de la década.

Él lo sabe y, aunque su voluntad es quedarse en el Barça, está empleando su estatus de objeto de deseo de grandes clubes europeos para forzar al club en su particular partida de póker.

En medio de todo el vendaval, el Barça se enfrenta a la Roma en la lucha por un puesto en semifinales de Champions. Umtiti formará junto a Piqué la pareja de centrales y todo el lío mediático que acompaña a la negociación de su renovación al alza -termina contrato en 2021- debe quedar relegada a un segundo plano.

Una eliminatoria para soñar con el triplete

Por tópico que pueda resultar, en cuartos de final de Champions no hay equipo fácil. El Barça no puede confiarse por haber sido emparejado con uno de los 'monstruos' más inofensivos. Es un monstruo igual. Y, con esa amenaza enfrente, será Umtiti el encargado, junto a Piqué, de evitar que la Roma logre un gol fuera de casa.

Umtiti ha demostrado sobradamente que es un central digno del FC Barcelona. Fue, en julio de 2016, uno de esos fichajes que nadie espera, al que pocos, a excepción de los entendidos en fútbol internacional, ponen cara y un activo sin etiqueta de renombre que no cuadraba con uno de los equipos más fuertes del mundo. Sin embargo, en poco tiempo se ha adaptado a la perfección y ya nadie discute su valía.

Y, tras Roma, ya se verá

Los medios cercanos al FC Barcelona revelan este lunes que desde el seno del club tienen claro que deben tratar el asunto Umtiti con calma. Por ello, y tras un primer acercamiento fallido antes del parón de selecciones, su decisión de celebrar una segunda reunión es firme. Eso sí, deberá ser tras la eliminatoria de cuartos de final de Champions ante la Roma.

El Barça no quiere que se marche uno de sus jugadores con más proyección, y menos por un precio tan bajo. Sin embargo, tampoco pueden ofrecerle los nueve millones de euros netos por temporada que el jugador solicita. Esto le colocaría al mismo nivel en la escala salarial que los jugadores que van inmediatamente por detrás de Messi.

El juego ha comenzado y ambos protagonistas tienen las cartas ya sobre la mesa. Con el objetivo común de llegar a un acuerdo satisfactorio, tendrán que seguir sus estrategias para lograrlo...y esperar a que nadie se marce un 'farol'. Después de la Roma, se juega al póker con Umtiti.