Bale
El delantero galés del Real Madrid, Gareth Bale (i) y el centrocampista húngaro del Apoel, Roland Sallai. EFE

El Real Madrid se estrenó en la Champions 2017/18 con una plácida victoria ante el APOEL de Nicosia (3-0) y recuperó la sonrisa gracias a dos goles de Cristiano Ronaldo, que devolvió la paz al Santiago Bernabéu, y de Sergio Ramos, que sentenció a un conjunto chipriota que apenas puso resistencia en su visita a la capital de España tras los empates ligueros de forma consecutiva ante Valencia y Levante.

Cristiano reapareció para apagar el pequeño incendio que se había originado en Chamartín. El portugués, con dos goles, olvidó que sigue castigado en Liga, y emergió para liderar la victoria de un Real Madrid que no encontró rival en el APOEL. Los chipriotas apenas duraron con vida un cuarto de hora en su visita al Bernabéu.

"Era un partido que necesitábamos ganar. Jugábamos en casa y queríamos empezar bien la Champions. Sabíamos que íbamos a enfrentarnos a un equipo muy defensivo. Podríamos haber marcado más goles, pero al final conseguimos un buen resultado. Acabamos bien y estamos felices por ello", declaró el luso.

Por otra parte, Bale sigue siendo el blanco preferido de los silbidos de los hinchas blancos, que ya le pitaron ante el Levante en Liga.

El galés, que inició el partido en punta, volvió a ser silbado, esta vez en el minuto 69, tras un fallo, y al ser sustituido en el minuto 81.