Cristiano
El delantero portugués del Real Madrid, Cristiano Ronaldo (d), disputa el balón con el centrocampista del Milan, Gennaro Gattuso. EFE

Velocidad de crucero empieza a tomar el nuevo proyecto del Real Madrid, que sumó este martes su tercera victoria consecutiva en la Liga de Campeones con relativa comodidad ante un Milan 'facilón', que regaló los dos tantos del partido en un minuto y que apenas tomó la decisión de sacar algo positivo del Santiago Bernabéu. ¿Consecuencia? Los blancos lideran el grupo G con los octavos a la vista (el Ajax venció al Auxerre 2-1).

No cabe duda que el bloque ya tiene forma, nombres propios y empieza a vencer con autoridad. Mourinho ha dado con la tecla del equipo, basado en el equilibrio y la raza. La calidad sobra, no hay duda, pero el rigor táctico es lo primero. Un esquema perfecto, engranado para que Xabi Alonso dé rienda suelta a su talento y para que Cristiano haga todo lo demás. El resto pone voluntad y, el estadio madridista, los aplausos.

De las botas del portugués saldría el primer tanto del partido, en el minuto 12, con un lanzamiento directo de falta que se coló por el centro de la barrera milanista, y asistiría también a Özil un minuto después para formalizar el segundo (el disparo del alemán rebotó en Bonera y despistó a Amelia). Un suspiro, Cristiano y poco más.

Casillas evitó el empate del Milan al saque de una falta de Pirlo

Más allá de los 'regalos' o no y de la placidez o no con la que se plantó el Milan en el Bernabéu, los rossoneros despertaron dada su condición de 'campeonísimos' de Europa y, tras el noqueo inicial, canalizaron su juego sobre Seedorf, Pirlo y el desgaste de Gattuso. Tampoco había mucho más, vista la apatía de Ronaldinho, la ausencia en el once titular de Robinho, el marcaje eliminatorio de Marcelo sobre Pato (gran partido del lateral) o la soledad de Ibrahimovic en ataque.

Hubo que esperar al minuto 29 para contemplar la primera ocasión clara del conjunto italiano, al saque magistral de una falta de Pirlo que Casillas despejó con su mano izquierda. Y Seedorf, tres más tarde, tuvo su ocasión ante el primer descuido madridista en defensa, pero su disparo se marchó arriba.

Eso fue todo. Pues a partir de ahí el Real Madrid volvió a tomar 'carrerilla' y pudo sentenciar hasta en tres ocasiones antes del descanso, pero Cristiano, Di María y Özil no afinaron su puntería.

Dominio sin sentencia

No hubo más sobresaltos y el único equipo que entró en el campo en la segunda parte fue el local, con el centro del campo totalmente copado y con problemas únicamente de cara a gol. Placidez, buen gusto en el toque y serenidad en defensa, pero sin sentencia.

Higuaín no tuvo suerte de cara al gol ante el Milan

Higuaín volvía a desperdiciar la ocasión de consagrarse ante un gran rival en Europa en dos ocasiones y Allegri ponía en juego a Robinho por Ronaldinho. Silbidos por doquier.

La entrada del ex madridista agitó al equipo italiano, más incluso con la entrada de Inzaghi, y de no ser por Casillas, la cosa podría haber cambiado a falta de 15 minutos del final. Pero el bloque permaneció rígido y se atrevió con presiones lejanas. Y es que da la impresión que, a voluntad, pocos equipos podrán hincarle el diente a los blancos esta temporada.

El choque también perdió las ocasiones con el goteo de segundos, más si cabe con la entrada de Lass y Benzema para rebajar tensiones y conservar los puntos. Pie y medio en los cruces... Y eso que éste sólo era "un partido más" (palabra de 'Mou').

Ficha técnica:

2 - Real Madrid: Iker Casillas; Arbeloa, Carvalho, Pepe, Marcelo; Khedira, Xabi Alonso; Di María (Granero, m.87), Özil (Lass, m.82), Cristiano Ronaldo; e Higuaín (Benzema, m.89).

0 - Milan: Amelia; Zambrotta, Bonera, Nesta, Antonini; Gattuso (Boateng, m.58), Pirlo, Seedorf; Ronaldinho (Robinho, 72), Pato (Inzaghi, m.78) e Ibrahimovic.

Goles: 1-0, m.12: Cristiano Ronaldo. 2-0, m.13: Özil.

Árbitro: Pedro Proença (POR). Amonestó a Bonera (73), Boateng (76), Antonini (80) y Di María (81).

Incidencias: encuentro correspondiente a la tercera jornada de la fase de grupos disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante unos 80.000 espectadores (lleno), 3.000 de ellos del Milán.