El Real Madrid encarriló su pase a la final de la Copa del Rey después de derrotar en la ida de su semifinal a un desconocido Atlético que cuando quiso plantarle cara a los blancos ya perdía por dos goles. Se esperaba mucho más de este Atlético tras haberle ganado sus dos últimos compromisos al Madrid, pero los rojiblancos anduvieron tan desaparecidos en ataque como desconocidos en defensa. Una zaga que, condenada por desvíos involuntarios, contribuyó a la condena de una eliminatoria muy cuesta arriba. Y el final de una racha de 23 partidos sin perder.

El Atlético, que había ganado sus dos últimos partidos frente al Madrid en el Bernabéu, dice adiós a una racha de 23 partidos sin perder

En un choque tenso, no demasiado estético, donde Diego Costa encarnó un pulso constante con Pepe y Arbeloa y algún que otro pique sobrevivió de forma más subterránea (como el de Raúl García con Xabi Alonso), el Madrid dominó. Un dominio claro nacido de su control del balón y de la ausencia de peligro contra su portería. Sin artificios ni florituras, a los de Carlo Ancelotti les bastó con ser más intensos que un rival que marró sus contragolpes a medio montar (sobre todo en la primera parte) y se aferró otra vez a la estrategia.

El Madrid, eso sí, tuvo más pegada que claridad. Mucho disparo lejano, mucho acercamiento improductivo y un primer gol que llegó con un poco de fortuna: un disparo lejano  de Pepe que desvió Insúa, despistando a Courtois. No. No estaba en el partido el Atlético. Y nada como unos sorprendentes desajustes defensivos en el actual campeón del Copa para corroborarlo. Con el 1-0 acabó una primera parte donde el peso de las ocasiones llegó en los disparos lejanos del Madrid (el mejor, de Modric en el min 31) o los pellizcos del Atleti (apenas un remate acrobático de Miranda, min 20). Apareció más Courtois que Casillas. Y a Diego Costa se le buscó y se le tanteó su sangre caliente.

El 1-0 no era mal resultado para el Atlético dentro de una eliminatoria a doble partido, pero Simeone intentó modificar el talante rojiblanco tras el descanso. Quitó a Diego, dio entrada al Cebolla y en una jugada de estrategia al poco de la reanudación Godín rozó el gol. El central uruguayo volvería a protagonizar otra ocasión, la más clara del Atlético, en un cabezazo (min 51) que sacó bajo palos Modric. Pero para entonces el Madrid ya mandaba por 2-0, porque minutos antes Jesé aprovechó un gran pase al hueco de Di María, que metió el balón entre las piernas del Cebolla. Tras rozar el 2-1, el Atlético se encontró con un jarro de agua fría con el disparo de Di María que desvió Miranda y mandó al fondo de la red. 3-0. Una losa.

Con el 3-0, con Diego Costa fuera del partido y amonestado (una amarilla que le impedirá jugar un partido de vuelta para el que, recuerden, David Villa es duda por lesión), el Madrid dio un paso atrás. El Atlético mejoró. Pero no sustancialmente. No era su noche. No salía nada (algo que también vivió un discreto Cristiano Ronaldo). No había rebote favorable. Y el Madrid tiene temple y saber estar. En una noche  errática, un pie y medio fuera de la Copa que ganó el curso pasado ante, precisamente, el Madrid en el Bernabéu.

Ficha técnica

3 - Real Madrid: Casillas; Arbeloa, Pepe, Sergio Ramos, Coentrão; Xabi Alonso, Modric, Di María (Illarramendi, min 80); Jesé (Isco, min 83), Benzema (Morata, min 72) y Ronaldo.

0 - Atlético de Madrid: Courtois; Juanfran, Miranda, Godín, Insua; Gabi, Koke; Raúl García (Sosa, min 69), Diego (‘Cebolla’ Rodríguez, min 46), Arda Turan (Adrián, min 60); y Diego Costa.

Goles: 1-0 (min 17): Pepe, de fuerte disparo desde fuera del área que desvía Insúa; 2-0 (min 57): Jesé, a pase de Di María; 3-0 (min 73): Di María, después de que desvíe el balón Miranda.

Árbitro: Clos Gómez (Colegio Aragonés). Mostró amarillas a Pepe (min 23), Diego Ribas (min 26), Diego Costa (min 60), Juanfran (min 78), Miranda (min 87).

Incidencias: estadio Santiago Bernabéu (Madrid). 74.278 espectadores.