Karim Benzema ratificó ante el Eibar que nadie podrá hacerle responsable de la peor temporada del Real Madrid en décadas. El delantero francés volvió a salvar al equipo, como el pasado domingo ante el Huesca, y con dos cabezazos selló la remontada de un Real Madrid que se vio superado en la primera parte, para desesperación de los pocos aficionados (50.284, dato del club) que acudieron al Santiago Bernabéu en una tarde fría y lluviosa.

Con Sergio Ramos descansando por decisión de Zidane y Marcelo sancionado, esta vez tocó aparecer en el once a Nacho, Reguilón (inédito hasta ahora con el francés) y Valverde, que formó con Isco y Modric un centro del campo incapaz de adueñarse del partido.

Pese a una tempranísima ocasión para los blancos (un claro mano a mano que Bale falló ante Dmitrovic, aunque el VAR lo habría anulado por fuera de juego), el área más buscada fue la de Keylor Navas. El primer susto para los locales llegó tras un balón perdido por Varane, al que siguió un centro de Cucurella al que Cardona no llegó por centímetros.

El Eibar dominaba y para crear peligro le bastaba cruzar un balón al área. A cinco del descanso, suando el Bernabéu ya murmuraba temiendo lo peor, Escalante se marcó un jugadón en el área. Penetró, esperó con paciencia y encontró a Cardona con un pase sensacional. El delantero, con Keylor Navas ya en el suelo, le superó por arriba y el Bernabéu rompió a silbar ya sin tapujos.

Mejoría tras el descanso

El primer tiro a puerta del Madrid, un disparo lejano de Modric, llegó nada más comenzar el segundo tiempo. La lesión de Ramis rebajó un ápice la firmeza defensiva del Eibar, y Benzema (al que habían anulado un gol minutos antes) logró el empate con un gol de delantero centro: un cabezazo picado tras un centro -con la derecha- de Asensio casi desde el córner.

A nueve del final, el delantero francés volvió a emerger en el área y, de nuevo de cabeza, puso al Real Madrid por delante, esta vez a pase de Kroos, que acaba de salir al campo. Aún pudo resolver el partido con un ‘hat trick’, pero no acertó en sus tresocasiones: en la primera se topó con Dmitrovic; en la segunda, tras un fallo del portero, remató alto tras pase de Lucas Vázquez; en la tercera, ya en el descuento, se topó con el poste.