Gol del CSKA
Gol del CSKA al Real Madrid, Schennikov lo celebra ante Marcelo. EFE

El Real Madrid sufrió una humillante derrota, la énesima de la temporada, ante el CSKA de Moscú en el Bernabéu (0-3). No se jugaban ya nada los blancos en esta última jornada de la Champions, pero la forma de caer fue indigna del actual campeón continental.

Solari hizo muchos cambios en su alineación, y apostó por un equipo muy parecido al que suele salir en la Copa del Rey, con Asensio, Isco y Vinícius como reclamos. Tras un comienzo con poca tensión, fue el brasileño el que casi abre el marcador con una jugada ya típica suya por la izquierda que detuvo el portero ruso. En la continuación, fue el balear el que casi marca con un fuerte disparo que se estrelló en el larguero.

Parecía que el gol era cuestión de tiempo, y de nuevo la tuvo Asensio, pero en un contragolpe de los moscovitas, Chalov recortó en la frontal y ajustó al palo de Courtois, que sorprendentemente fue titular y no Keylor Navas.

El tanto, en la primera llegada del CSKA, sonaba a accidente, pero apenas unos minutos después llegó el segundo de los rusos en una buena jugada por la derecha que Schennikov remató con algo de fortuna. El 0-2 al descanso sorprendió a todos y provocó los pitos del público del Bernabéu.

Tras el descanso no hubo arranque de orgullo, ni dominio aplastante, ni ocasiones frecuentes, ni asedio. El Real Madrid se ha convertido en un equipo vulgar, que ni siquiera le molesta caer goleado en casa por un equipo menor. La mejor ocasión fue para Isco, tras una gran jugada de Vinícius, pero el malagueño falló en la definición, el público se lo recriminó... y acabó encarádose con ellos. La guinda final fue el 0-3 de los rusos, la peor derrota de la historia del Real Madrid en competición europea.