Cables cortados en Vallecas
El Rayo Vallecano ofrece la imagen de los cables cortados en uno de los armarios transformadores que alimentan dos focos del estadio de Vallecas. Rayo Vallecano

Raúl Martín Presa, presidente del Rayo Vallecano, afirmó que le cuesta "mucho pensar" que el sabotaje que su equipo sufrió el pasado domingo con el corte del cableado de uno de los laterales del Estadio de Vallecas que impidió disputar el derbi con el Real Madrid pueda ser de "un exempleado" del club.

"Toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Me costaría mucho pensar que fuera alguien relacionado con el club. Es un comentario que ha salido en algún sitio, pero jamás he dudado de ningún exempleado del club, eso es algo que conozco a través de la prensa. Yo no pienso mal de los empleados que he conocido", confesó Martín Presa durante la inauguración de la tienda oficial del Rayo.

A nosotros todavía no nos han informado de cómo va la investigación

"Las investigaciones para buscar culpables las está haciendo la policía científica, yo ni sospecho ni dejo de sospechar de nadie. Ellos son los que deben decir el estado de las huellas, porque son los que llevan una línea de investigación y son los profesionales", señaló.

"A nosotros todavía no nos han informado de cómo va la investigación. Es un tema que lleva la policía bajo sus criterios de funcionamiento y con la discreción que tienen que seguir. No somos profesionales de la investigación ni de la búsqueda de criminales. Hay que dejarles hacer y que lleven a buen fin su trabajo", comentó.

"Hay que intentar ver quiénes han sido los que han manchado la imagen del Rayo, del barrio, de su afición, y por extensión de Madrid y España. Esperemos que se pueda dar con la detención de los causantes y ojalá la persona o personas que cometieron la barbaridad del domingo sean encontradas", dijo.

Gran afición

Martín Presa resaltó el civismo que la afición franjirroja demostró el domingo, día del aplazamiento del partido, y calificó de "ejemplar" su comportamiento a las puertas del estadio.

"Gracias al civismo y al buen comportamiento de los aficionados, que eso quede por encima de todo, no hubo males mayores, pese a que algunos medios se han permitido el lujo de descalificar al barrio y a su afición. La gente tuvo un comportamiento excepcional, y les doy las gracias, porque podía haber pasado una muy gorda", declaró.