Rayo-Atleti
Un lance del partido entre el Rayo Vallecano y el Atlético de Madrid. EFE

El Atlético de Madrid se ha llevado los tres puntos de su visita a Vallecas (0-1), en un partido muy marcado por la polémica, ya que el equipo local reclamó un penalti con empate y después, posible fuera de juego en el gol de Griezmann.

El Atleti arrancó el partido realmente bien, con un cabezazo de Saúl que se marchó fuera por poco. Fue una declaración de intenciones con lo que dejó claro que iba a ir a buscar el encuentro con agresividad, aunque después de esa acción vimos al equipo rojiblanco bastante dubitativo.

El Rayo Vallecano, guiado por un muy buen Raúl de Tomás, conseguía salir al contragolpe con bastante acierto, y de hecho, antes de que se llegase al descanso, los de Míche consiguieron tener varias ocasiones, especialmente dos de Embarba ante Jan Oblak en las que el guardameta esloveno salió victorioso.

En la segunda mitad vimos a un Atlético de Madrid algo más activo para buscar su ataque –especialmente tras la entrada de Diego Costa, que volvió a jugar después de dos meses y medio-, aunque el Rayo seguía intimidando con algún buen despliegue.

Siempre a través de Raúl de Tomás, que falló dos ocasiones bastante claras ante Oblak en la segunda mitad, el jugador cedido por el Real Madrid protagonizó la jugada más polémica del encuentro, ya que el VAR no consideró que hubiera penalti por un empujón muy protestado por el equipo local, cuando fue derribado en el área por Giménez.

Poco después, el Atlético de Madrid consiguió hacer el 0-1 que a la postre sería definitivo, en otra acción muy protestada por la afición local, ya que Morata pudo arrancar la jugada en fuera de juego antes de ceder para Griezmann, que remató a portería y tras tocar en un rival hizo el tanto que le dio a su equipo los tres puntos.