Raúl González
Raúl González, durante un partido de Liga. AGENCIAS

Como le ha pasado a todos los grandes jugadores y mitos del fútbol mundial, la edad está provocando una perdida de protagonismo en el gran símbolo del madridismo en los últimos 15 años. La suplencia de Raúl González Blanco en el equipo de Pellegrini ya no admite discusión y los primeros rumores sobre su posible adiós al Real Madrid ya han aparecido.

La trayectoria de Raúl en el conjunto blanco es incuestionable. Para los que duden, sólo hay que echar un vistazo a su impresionante palmarés: 6 Ligas, 3 Champions, 4 Supercopas nacionales, dos Intercontinentales, una Supercopa de Europa, 2 Pichichis, máximo goleador en activo de la Liga, máximo goleador de la Liga de Campeones...

El '7' lleva 16 temporadas jugando al más alto nivel

Un currículum 'galáctico' que solo tiene dos pequeños tachones: la Copa del Rey y el Balón de Oro, cuyo trofeo mereció en 2001 pero que se llevó finalmente Michael Owen.

Muchos son los que le han cuestionado, pero los datos son irrefutables. A sus impactantes números, hay que unir su compromiso absoluto con su club, su entrega y su enorme profesionalidad, algo que el Santiago Bernabéu siempre ha valorado, ovacionando al capitán de manera incondicional temporada tras temporada.

Pero como a todos los ídolos, la edad no perdona a nadie. Ni siquiera a él, un profesional ejemplar que se cuida al máximo y que lo da todo en cada entrenamiento y en cada partido. El '7' ya tiene 33 años y lleva nada menos que 16 compitiendo al más alto nivel, lo que pasa factura.

Si a Butragueño, el anterior icono del madridismo, lo retiró la irrupción del propio Raúl, al capitán le ha relegado al banquillo la chequera de Florentino. En el apogeo de su carrera, la llegada de grandes delanteros nunca le apartó de la titularidad. Ronaldo le restó protagonismo, pero no minutos, y Owen (sí, el que le quitó ese 'Balón de Oro') tuvo que resignarse al banquillo y después marcharse del Real Madrid sin oportunidad de desbancar al gran capitán blanco.

La llegada de los 'Galácticos' de Florentino le han relegado a un papel marginal

Pero ahora la llegada de Cristiano Ronaldo, Kaká y Benzema, unida a la eclosión de Higuaín, han dado con Raúl en el banquillo y como última opción en el ataque madridista. Sólo la plaga de lesiones en la delantera blanca le han dado minutos en el 11 de Pellegrini, y la vuelta al equipo de los fijos para el chileno harán que Raúl vuelva a ser 'suplentísimo', por mucho que el técnico insista en lo contrario.

El año que viene, la situación puede ser aún más complicada para Raúl. La presencia en la presidencia de Florentino Pérez garantiza fichajes en la zona de ataque para el año que viene y sea Ribery, Silva, Villa o cualquier otro, la competencia será aún más feroz en la línea ofensiva.

Con este panorama, la salida de Raúl del Real Madrid parece lo más probable. El delantero es demasiado madridista para jugar en cualquier otro equipo en España y demasiado joven para una retirada, por lo que el extranjero es su destino más probable.

Puede optar por ir a Inglaterra o Italia, dos ligas que gustan mucho al '7', u optar por competiciones más 'amables' y que le reportarían grandes beneficios económicos (EE UU, dónde algunos medios ya apuntan incluso al acuerdo, o incluso Arabia Saudí o Qatar), pero la salida del gran capitán del Real Madrid para la temporada que vienes es casi segura.