Raúl Bravo y Carlos Aranda
Bravo y Aranda abandonan la prisión tras el pago de la fianza EFE

Raúl Bravo y Carlos Aranda amenazaron al presidente del Huesca, Agustín Lasaosa, por una deuda de 100.000 euros, según revela este martes el diario 'El Mundo' coomo parte de su exclusiva sobre la 'Operación Oikos'.

Hasta el momento, la investigación policial no puede determinar si esa cantidad adeudada tenía algo que ver con algún amaño o apuesta.

Llamados "los malos", en algunas de las escuchas de las autoridades a las que ha tenido acceso el medio, Bravo y Aranda tenían muy bien definidos sus perfiles dentro de su trama. El primero era el que hacía los contactos con los futbolistas y el segundo facilitaba información a los apostantes.

Sin embargo, explica 'El Mundo', esos contactos con los jugadores no se producían siempre de forma directa, por lo que ahí entra el papel de Iñigo López, jugador del Deportivo y detenido la pasada semana en el marco de la operación. Según la investigación, actuó de intermediario entre los dos cabecillas y el presidente del Huesca, donde anteriormente militaba.

La investigación sitúa la mayor parte de los apostados implicantes en Málaga, donde la policía ha interceptado conversaciones de Aranda relacionadas con los amaños y, señala el mundo, procedentes de otras investigacones contra la droga y el blanqueo de capitales.