Decenas de miles de aficionados madridistas esperaron al Real Madrid en la plaza de Cibeles para celebrar la consecución de la Copa del Rey de fútbol conquistada por el club blanco en Valencia ante el Barcelona, al que ganaron por 1-0.

Los jugadores del Real Madrid viajaron en un autobús descubiertoLos seguidores madridistas, que llevaban 18 años sin saborear las mieles del triunfo en la competición copera, no quisieron dejar pasar la oportunidad de dar la bienvenida a la Copa conquistada por el club de sus amores ante su eterno rival.

La llegada del preciado trofeo a la plaza fue un tanto accidentada, ya que cuando era mostrado a todos los asistentes por Sergio Ramos desde lo alto del autobús, a éste se le escapó de las manos y fue a parar al asfalto, donde fue atropellado por el autobús, lo que le provocó algunos daños.

Los jugadores del Real Madrid llegaron al madrileño aeropuerto de Barajas procedentes de Valencia sobre las tres de la madrugada del jueves. De ahí se trasladaron hasta el Santiago Bernabéu para abordar el autobús descubierto e iniciar su recorrido triunfal por el Paseo de la Castellana hasta la Plaza de Cibeles.

Centenares de aficionados flanquearon el paso del vehículo que transportaba a los jugadores madridistas hasta la fuente de la diosa Cibeles, donde decenas de miles de seguidores del club blanco estallaron de júbilo cuando sus héroes llegaron hasta la plaza.

Cumpliendo con la tradición, los jugadores saludaron a los miles de aficionados desde una pasarela montada alrededor de la fuente, aunque fue el capitán del equipo, Iker Casillas, el único autorizado a subir a lo más alto de la escultura por colocar alrededor del cuello de la diosa una bandera de España con el escudo madridista, mientras por los altavoces sonaba el consabido We are the champions de Queen.

A continuación, los jugadores volvieron al autobús para regresar al Santiago Bernabéu y retirarse a descansar, ya que el sábado deberán afrontar un nuevo compromiso del campeonato de Liga ante el Valencia.

"La copa se ha caído, pero está bien"

Sergio Ramos aseguró que la copa "está bien" después de que se le cayera del autobús y restó importancia al incidente. "La copa se ha caído, se ha caído", repitió Ramos al ser preguntado.

De hecho, el trofeo no fue expuesto por la plantilla blanca a sus aficionados en la plaza de Cibeles. Una vez que fue recogida y retirados los pequeños trozos por miembros del Samur, la Copa se guardó en el autocar y no volvió a mostrarse.

Ya este jueves, el jugador sevillano se tomó con humor el incidente y afirmaba en su cuenta de Twitter que "lo de la copa fue un malentendido, no se cayó... saltó ella cuando llegó a Cibeles y vio tantos madridistas". El internacional español insistió en que la afición no debe preocuparse porque el trofeo "está bien". Más tarde, Rubén de la Red mostró en su cuenta de Twitter una foto (ver imagen) de la copa destrozada.