El finlandés Kimi Raikkonen, vencedor del Gran Premio de Australia en Melbourne con Ferrari, ha confesado que la avería de la radio le hizo perder en algunos momentos la concentración durante la carrera, y que estuvo a punto de dormirse a diez vueltas del final.

"En una ocasión, a unas diez vueltas del final, casi me quedo dormido. Estaba un poco distraído, mis niveles de concentración disminuyeron un poco y tomé la curva número tres demasiado abierta. Incluso sin la radio supe que me estaban diciendo: ¡Kimi, despierta!", comenta el finlandés.

Raikkonen relata en la web de Ferrari la experiencia de competir sin ningún contacto por radio con sus ingenieros, lo que le obligó a contar sólo con la información que le iban mostrando los carteles desde el pit lane.

A lo largo de las 58 vueltas al circuito de Melbourne, Raikkonen no pudo establecer un solo contacto por radio con su ingeniero de carrera, Chris Dyer, y perdió en algunos momentos la concentración.

Raikkonen ganó cómodamente la carrera por delante del campeón mundial, el español Fernando Alonso (McLaren), con una vuelta rápida de 1:25.235, pero aseguró que, de no haber tenido esos problemas de comunicación, podía haber ido aún más rápido.