Rafal Majka
Rafal Majka se impone en la cima del Pla d´Adet, en la estación invernal de Saint-Lary, meta de la decimoséptima etapa del Tour de Francia 2014. EFE

Mucho Saxo en los Pirineos, pese al ausencia de Alberto ContadorUna jornada después de la victoria de su compañero Michael Rogers, el ciclista polaco Rafal Majka se impuso en la decimoséptima jornada del Tour 2014, la de los 124,5 kilómetros con cuatro puertos y final en alto en el exigente Saint-Lary. Una carretera menos mediática que otras, pero de las más duras de los Pirineos. Un oasis para el cicloturismo... pero esa es otra historia.

Este jueves el Tour afronta su última etapa de montaña entre Pau y Hautacam, con el Tourmalet en medioEl ciclista polaco Rafal Majka, quien protestó por tener que disputar el Tour de Francia tras haber competido en un Giro de Italia donde acabó sexto, se apuntó su segunda victoria de esta edición (ya venció en el final en alto en Risoul), la tercera del equipo Tinkoff-Saxo (las tres de la montaña), y dio un paso de gigante para convertirse en el rey de la montaña definitivo de esta edición para pesar de Joaquim Purito Rodríguez. El catalán del Katusha, que llegaba a la ronda gala sin ambiciones para la general, se había marcado este objetivo y el de ganar una etapa; solo le queda el segundo.

En una etapa corta y llena de dificultad, con opción para que los hombres importantes dejasen hacer a otros más modestos, una jornada muy apetecible para muchos, Majka logró meterse en la numerosa fuga que terminó de gestarse antes del Col du Peyresourde, la segunda dificultad orográfica del día; tras devenires varios (como el intento de galopada del bielorruso Vasil Kiryienka) y algún acelerón previo en una escapada que se deshacía, el polaco alcanzó al italiano Giovanni Visconti (Movistar), que encabezaba la carrera, y le dejó atrás definitivamente a 2,5 kilómetros del final.

Y más atrás, en la lucha por el podio, porque el italiano Vincenzo Nibali volvió a mostrarse imbatible, un líder más que sólido, el murciano Alejandro Valverde cedió tiempo en la subida final. Tras el arreón de Thibaut Pinot en la jornada del martes en el Port de Bales se preveía que el FDJ apostaría con dureza por catapultar a su ciclista en la general. Y Pinot se movió en Saint-Lary, sí. Atacó Pinot, respondió Peraud, se agarró Nibali y Valverde, ¡ay, Valverde!, buscó un ritmo más cómodo cuando a la etapa le quedaban menos de seis kilómetros. Nibali, la ley del campeón, se mostró solido. Un par de cambios de ritmo con los que probó a Peraud, un veterano de 37 años, excorredor de bicicleta de montaña y subcampeón olímpico en Pekín, que le discute el liderazgo del AG2R a Romain Bardet.

Peraud resistió a la estela de Nibali y se convirtió en el gran triunfador de la jornada, con permiso de Majka, gracias al pellizco de tiempo recuperado con respecto a Valverde y a Pinot (que salvó la tercera plaza del podio por 8 segundos) de cara a jugarse el podio en la crono del sábado. Peraud es, posiblemente, el mejor contrarrelojista de los tres. Y llega con fortaleza. La lectura también podría ser que Valverde defendió su segunda plaza en la general, aunque en su gestión de los apuros necesitó de la ayuda de Jesús Herrada y Jon Izagirre, que venían de la fuga. Minimizó los daños el jefe de filas de Movistar."Peraud me ha sacado 50 segundos. Está claro que ahora es el rival más peligroso. Estoy contento por haber salvado el día porque ha habido muchos ataques y he pasado momentos malos. Menos mal que he regulado y he podido recuperar. Lo pasé mal, pero el equipo me ha ayudado mucho".