Rafa Nadal
El tenista español Rafa Nadal, en la final del Masters 1000 de Montecarlo. EFE

La novena no pudo llegar. Rafa Nadal vivió ayer la experiencia de perder una final en el Masters 1000 de Montecarlo, torneo que había ganado ya ocho veces. El culpable fue Novak Djokovic. El número uno del mundo ejerció como tal y derrotó al mallorquín por 6-2 y 7-6 en poco menos de dos horas.

Tras casi una hora de retraso por un chaparrón caído sobre Montecarlo, el serbio empezó el partido mucho más metido en el encuentro que el de Manacor, que en días anteriores se había quejado de su espalda. Así, en apenas 10 minutos, el de Belgrado le había roto el servicio a Nadal y se ponía con ventaja de 2-0 en el marcador. Los errores no forzados se convirtieron en un lastre para Rafa, que vio como Djokovic encarrilaba el primer set, ganando su servicio con autoridad y rompiéndole de nuevo el servicio al ocho veces campeón en Mónaco.

La lluvia caída sobre Mónaco retrasó el partido casi una horaTan apabullante era el dominio de 'Nole' ante un Nadal desconocido, que con 5-0 y al resto, tuvo cinco bolas de set, cinco bolas para ganar 6-0, algo que a Nadal sólo le ocurrió una vez en diez años en Montecarlo.

Nadal no permitió tamaña afrenta y no sólo ganó in extremis su saque (5-1), sino que en el siguiente rompió el servicio de 'Nole' (5-2), abriendo un claro entre tanta nube. Pero el último juego del primer set fue un reflejo del mismo: Nadal cometía una doble falta con ventaja para el serbio y éste se llevaba la primera manga.

Otra actitud

En el segundo set, Nadal salió con otra actitud. En realidad, fue el verdadero Rafa Nadal el que saltó de nuevo a la pista. Sabedor de que en un partido largo tendría las de ganar, Rafa salió muy agresivo en el segundo set, si bien no fue hasta el quinto juego cuando consiguió romper el servicio de Novak Djokovic. Con 4-2 a su favor, parecía que el balear reaccionaba y que todo se decidiría en un apasionante tercer set.

Pero Djokovic no quería jugársela y recuperó su juego del primer set. Ganó tres juegos seguidos, con un break entre ellos, y se plantó con 5-4 a su favor y servicio para Nadal. El español consiguió aguantar y el partido se vio abocado a la muerte súbita.

En el 'tie break', Djokovic no dio opción a un Rafa que llegó tarde al partido. En cinco minutos, el serbio se llevaba la muerte súbita y su primera victoria en Montecarlo, su lugar de residencia.