El tenista español Rafael Nadal, en el Mutua Madrid Open.
El tenista español Rafael Nadal, en el Mutua Madrid Open. @MUTUAMADRIDOPEN

Todos los tenistas del mundo querrían conocer cuál es la poción mágica de Rafa Nadal para volver siempre a ser competitivo. El tenista manacorense reconoció tras la grandísima victoria conseguida en Roma ante Novak Djokovic que esta vez logró superar una de las situaciones más difíciles de su vida deportiva: vencer a sus demonios.

Ocurrió en Barcelona, en el primer partido del Conde Godó, ante el argentino Leo Mayer: "Fue un desastre, probablemente el encuentro con menos energía que he jugado en mi carrera. Volví al hotel y traté de pensar qué estaba pasando para arreglarlo en mi interior. A la mañana siguiente me desperté con una energía diferente y después de ese momento mejoré. Eso fue lo que pasó”.

Los momentos de soledad son más habituales de lo que puede parecer en la vida del deportista, incluso los de grandes campeones que llegan a odiar el tenis, como se puede leer con claridad en la biografía de André Agassi, 'Open'. El propio David Ferrer, entre homenaje y homenaje por su reciente retirada, reconoció que esos fantasmas acompañan durante la carrera al tenista y que esos momentos de debilidad existen.

Un calvario de lesiones

En el caso de Rafa Nadal no se habían conocido hasta ahora. Para llegar a esta situación, el campeonísimo español ha tenido que superar tres lesiones entre rodilla, muslo y zona abdominal, además de una operación en el pie. En ocho de once torneos ha tenido que renunciar o se ha retirado por estos problemas físicos, con todo el desgaste anímico que supone no encontrar la continuidad y la forma en casi ningún momento de la temporada.

En la sala de prensa de Roma volvió a escucharse la última lección de Rafa, un mensaje de tenis que bien podría verse como un mensaje de vida: "No te quejas cuando juegas mal, cuando estás en problemas o cuando tienes dolores. Hay que poner la actitud adecuada. Vas a la pista todos los días con la pasión de seguir entrenando. Ese es el trabajo mental. Es algo que he hecho durante toda mi carrera, no frustrarme cuando las cosas no han salido bien, no ser negativo. Eso es lo que me ha dado la oportunidad de volver siempre. Por eso ahora llega un título importante en un momento importante. La victoria, más que ganar títulos, es el trabajo diario y la motivación para regresar". Y ahora Roland Garros recibe a Rafa con la ilusión intacta y sus demonios espantados.