Abierto de Australia
Rafa Nadal, en rueda de prensa, tras abandonar en el Abierto de Australia. EFE

El tenista español Rafa Nadal confirmó que se someterá este miércoles a una resonancia magnética para conocer el alcance de la lesión que le hizo abandonar este martes en Australia ante Marin Cilic, un problema que podría haberse iniciado durante el tercer set y que finalmente le obligó a una retirada.

"No puedo decir qué es porque no lo sé, es difícil saber exactamente qué músculo es. Este miércoles me haré una resonancia magnética aquí y entonces lo sabremos", indicó Nadal en rueda de prensa tras el partido, sin recordar exactamente cuándo empezó a sentir el problema.

El balear apuntó que sintió "el músculo un poco cansado en el tercer set", pero que jugaba "normal" y "sin limitaciones". "Entonces en el cuarto, en un movimiento, en una dejada creo, sentí algo y pensé que algo había pasado, pero no me di cuenta de su gravedad", confesó.

Hicimos todo lo que pensábamos que era lo correcto para estar listo y creo que lo estaba

El número uno del mundo afirmó que eran "momentos duros" porque no era "la primera vez" que se le "escapaba una oportunidad" por un problema físico y, sobre todo, para "estar en semifinales y luchar por un título importante".

De todos modos, y aunque esto ya la ha pasado "un par de veces" en este torneo, no quiso hablar de "frustración". "Realmente es duro de aceptar, especialmente tras tener un diciembre duro y sin poder tener la oportunidad de jugar en Abu Dabi y luego en Brisbane", comentó.

"Trabajé duro para estar aquí e hicimos todo lo que pensábamos que era lo correcto para estar listo y creo que lo estaba. Estaba jugando bien en un partido donde cualquier cosa podía pasar, ganar o perder, aunque él estaba jugando bien también. Estaba dos sets a uno arriba y solo tengo que aceptarlo, recuperarme, volver a casa para estar con mi gente y continuar", añadió Nadal.

Sin embargo, cree que, "quizá", si hubiera tenido "la oportunidad de trabajar tan duro" como lo hizo el año pasado, no le habría sucedido. "Pero no era el caso. Era la rodilla y tenía que ir con calma, paso a paso", zanjó. "Al final, llegué a cuartos de final solo perdiendo un set, jugando un buen tenis y peleando por un Grand Slam, así que la preparación fue bastante bien", reiteró.