Quique Sánchez Flores
Quique Sánchez Flores. ARCHIVO

Quique Sánchez Flores, nuevo entrenador del Getafe tras sustituir a Cosmin Contra en el cargo, ha dirigido este lunes su primer entrenamiento al frente del conjunto madrileño.

Quique inició su segunda etapa en el Getafe casi diez años después de su estreno en los banquillos con una sesión de trabajo que duró cerca de una hora.

Un día después de la derrota ante el Rayo Vallecano, todavía con Contra en el banquillo, Quique se puso al frente de un grupo de jugadores que está viviendo una temporada convulsa con asuntos extradeportivos que pueden afectar al grupo.

La primera sesión ha durado cerca de una hora y la ha detenido varias veces para hablarle a sus jugadores

Desde la salida de Contra y Michel Herrero, hasta el tema Pedro León pasando por las graves lesiones de Babá Diawara y Ángel Lafita, el club no es una balsa de aceite y necesita un revulsivo.

Además, en la Liga, el Getafe encadena siete partidos consecutivos sin conocer la victoria y se encuentro rozando los puestos de descenso. Por eso, Quique se implicó mucho en su primera sesión y estuvo muy encima de sus jugadores.

El técnico madrileño llegó a parar en alguna ocasión el entrenamiento con el objetivo de hablar con sus jugadores para que éstos entendieran a la perfección sus planteamientos tácticos. Lo hizo con todos, excepto con Sergio Escudero y Vicente Guaita, que no estuvieron sobre el césped de la Ciudad Deportiva del Getafe tras acabar con molestias físicas el partido con el Rayo Vallecano.

Quique trabajó con su equipo. Al final, Javier Casquero no será el segundo entrenador y ese puesto lo ocupará Alberto Giraldez. Antonio Díaz y José Luis Gallardo serán sus ayudantes técnicos y se mantienen en el cargo el preparador físico Óscar García y el entrenador de porteros Emilio Manuel López Fernández.

Meritoria 13ª plaza en Liga

El madrileño Quique Sánchez Flores, técnico del Getafe en la campaña 2004-2005, regresa al club con el que debutó en un banquillo de Primera División y en el que dejó un grato recuerdo con la práctica de buen fútbol y una meritoria 13ª plaza en la clasificación liguera.

Sánchez Flores, que será presentado este lunes, vuelve a una entidad que siempre tendrá un hueco especial en su corazón por ser aquella que apostó por él para comandar su primera aventura en la máxima categoría, cuando era un técnico sin apenas experiencia profesional en los banquillos.

Aunque tenía un amplio bagaje como jugador con 304 partidos en Primera con el Valencia, Real Madrid y Real Zaragoza, su rendimiento en un banquillo era una incógnita pero la apuesta le salió bien al Getafe, que en su debut en la máxima categoría logró la permanencia de manera holgada y dejó buenas sensaciones sobre el césped con el estilo de fútbol que desplegó el cuadro madrileño.

En total, fueron 38 partidos de Liga al frente del Getafe que se resumieron en 12 victorias, 11 empates y 15 derrotas, con 38 goles a favor y 45 en contra.

Logró 12 victorias, 11 empates y 15 derrotas

A Quique su trabajo en el Getafe le sirvió de trampolín, puesto que en el verano de 2005 puso rumbo al Valencia para intentar levantar a un club que la anterior campaña había firmado una temporada decepcionante con un séptimo puesto en la tabla.

Su aventura en el conjunto "ché" no empezó bien, ya que antes de comenzar la Liga española, el Hamburgo alemán, a finales de agosto de 2005, le eliminó de la Intertoto tirando por tierra el objetivo de disputar la Copa de la UEFA.

En la Liga, dos temporadas meritorias (2005/2006 y 2006/2007) en las que el Valencia acabó tercero y cuarto, respectivamente, sirvieron al club para clasificarse y disputar la Liga de Campeones, objetivo que tenía la directiva y para el que se le había contratado.

A finales de octubre de 2007, tres derrotas en casa ante Villarreal, Espanyol y Chelsea, unidas al clima de crispación que se vivía en la grada con su labor, provocaron su destitución y el fin de su etapa en el Valencia.

Fichaje por el Benfica y primer título

Unos meses más tarde, el 24 de mayo de 2008, Quique firmó por el Benfica, club con el que ganó su primer título profesional en un banquillo, la Copa de la Liga ante el Sporting de Lisboa. Sin embargo, logró unos resultados discretos tras finalizar tercero en la Liga portuguesa, a once puntos del campeón, el Oporto, y ser eliminado prematuramente de la Copa de la UEFA.

Pese a que tenía firmado un contrato por dos temporadas, el 9 junio de 2009 Quique rescindió de manera amistosa su contrato con el Benfica.

El destino le tenía reservada una sorpresa y cuatro meses y medio después el Atlético de Madrid, que no logró un acuerdo con el danés Michael Laudrup ni con el italiano Luciano Spalleti, llamó a su puerta para sustituir al destituido Abel Resino. En el equipo rojiblanco, Quique ofreció dos caras opuestas en las dos campañas que estuvo en el banquillo.

En la temporada 2009/2010 situó al equipo noveno en Liga, le clasificó para la final de la Copa del Rey que perdió ante el Sevilla, y ganó la Liga Europa tras vencer al Fulham.

Fue el sustituto de Abel Resino en el Atlético de Madrid

En la 2010/2011 finalizó séptimo en Liga, cayó eliminado en la fase de grupos de la Liga Europa y en cuartos de final de la Copa del Rey, pero logró la Supercopa de Europa ante el Inter de Milán.

En 2011, tras dos temporadas en el Atlético, no fue renovado y abandonó la entidad madrileña. Su siguiente destino, Emiratos Árabes Unidos, dónde entrenó primero al Al-Ahli (noviembre de 2011-junio 2013) y después al Al-Ain (septiembre 2013-abril 2014).

La posibilidad de regresar al fútbol europeo, hacerlo en su país y en el Getafe, club al que le debe la confianza que le dio en su día para entrenar en Primera, han provocado la vuelta de Quique Sánchez Flores, que tiene la difícil misión de colocar al equipo del sur de Madrid en el foco mediático y deportivo que ha perdido las últimas temporadas. Casi una década después, se cierra el círculo. Quique vuelve al rescate.