Sandra Sanchez Jaime
Sandra Sanchez Jaime, en el centro, con el oro de katas de kárate logrado en la Olimpiada Europea de Bakú. EFE

El de Sandra Sánchez (Talavera de la Reina, 1981) es uno de esos casos del deporte que reflejan el éxito de la ilusión, el sacrificio y el tesón. Su historia es la de una luchadora que apuntaba maneras pero estaba reñida con el éxito, pues no llegaba a explotar todo su potencial. La historia de una joven menuda que ha vivido en los tatamis desde los 4 años pero que tuvo que esperar (o más bien luchar) hasta los 32 para subir a su primer podio internacional.

La actual líder del ranking mundial de kárate se aficionó a las katas con apenas cinco años, cuando sus padres ya habían probado diferentes actividades para canalizar su carácter. Ella, que solo quería seguir a su hermano, dos años mayor que ella, probó y se enamoró: “El karate me ha hecho ser como soy, me ha forjado un estilo de vida propio y también como persona”.

Pronto comenzó a hacerse notar en las competiciones entre clubes, pero los éxitos se le resistían. Hasta el punto de que, una vez finalizada la carrera en Ciencias del Deporte y la Actividad Física, decidió tomarse un tiempo sabático que le llevó a Australia. Se mantuvo en contacto continuo con el kárate, pues seguía entrenándose y daba clases extraescolares en un colegio de Brisbane.

Al regresar a España dejó sus entrenamientos porque era consciente de que debía subir el listón si quería alcanzar el éxito: “Un entrenamiento específico era un requisito imprescindible”. Se había fijado en el idolatrado profesor Jesús del Moral y estaba convencida de que juntos podrían hacer historia. Él no lo tenía tan claro, por lo que Sandra tuvo que sacar su lado más persistente para poder entrar a su gimnasio: “Una y otra vez recibía sus negativas para entrenar y utilicé todos los recursos que estaban en mi mano. Tras múltiples intentos por fin me dio la posibilidad y fue la ocasión perfecta para enseñarle que no le decepcionaría”.

Dicho y hecho. La kárateka convenció a Morales logrando la preparación específica física y técnica que necesitaba para llegar a la cima.

Eso sí, su trayectoria aún le deparaba un giro que le llevó a vivir (y progresar) en Dubai durante dos años. Dado que superaba la treintena y no disponía de más recursos que los que ella misma iba guardando en su hucha, el equipo Sánchez-Morales no dudó en aceptar una oferta de un club dubaití para entrenar a sus promesas y competir en su nombre en la Premier League.

Vuelta a casa... y de ahí, a la cima

Regresó a España en 2015 con el objetivo de lograr su primer título nacional y hacerse un hueco en la selección española. Y fue en ese momento en el que comenzó a explotar todo el potencial que atesoraba y que ya había mostrado en Dubai. Desde entonces ha conquistado cuatro Campeonatos de España y otros tantos de Europa y, por si no fuera suficiente, ha sumado siete medallas entre europeos, mundiales, Juegos Europeos y Juegos Mundiales.

Sus éxitos van más allá, pues es la dominadora del ranking mundial desde 2015 y ha establecido un espectacular récord de 34 podios consecutivos, contando con la plata que se ha colgado este fin de semana en la prueba de la Premier League de Berlín. Es decir, desde que conquistó la plata en la Premier League de París en enero de 2015 no se ha bajado del podio en ninguna competición.

El Premio Reina Letizia con el que ha sido galardonada no es el primer reconocimiento que recibe por su su brillante trayectoria. En 2015 se le concedió la medalla al Mérito Deportivo que otorga el Comité Olímpico Español, después de ser la primera kárateka española de su modalidad que subía a lo más alto de la clasificación mundial. Además, tres años de éxitos después fue reconocida por la Federación Mundial de kárate (WKF) como la mejor de todos la historia en la modalidad de katas.

"¿Yo? Hace tres años parecía imposible ganar un Campeonato de España"

La talaverana ha tardado en asimilar este último galardón, del que se enteró por una llamada de su entrenador y pareja, Jesús del Moral, el mismo día que debía viajar a la capital alemana para competir: "¡Jesús, Jesús, Jesús... Alaaaaa, ufff qué fuerte!" fue su primera reacción mientras leía la noticia, como ella misma señala en su web.  El de Berlín era un campeonato especial porque ponía en juego los primeros puntos para la clasificación olímpica a Tokio 2020 y, además, el día de la final coincidía con su cumpleaños.

Transcurrido un tiempo seguía alucinando con la concesión del Premio Letizia: "¿Yo? Recibir el premio más importante del deporte y solo hace tres años parecía imposible ganar un campeonatos de España. Hay tantas cosas en mi interior, tantas cosas vividas...".

Galardón, viaje, competición, puntos olímpicos y, como guinda, su cumpleaños. "Demasiadas emociones juntas" en un cóctel difícil de digerir para cualquiera, pero Sandra se centró en "mantener la cabeza fría para competir. Habíamos entrenado mucho en una temporada muy dura y me hacía ilusión estar en la final el día de mi cumpleaños".

La española no solo gestionó sus emociones sino que alcanzó la final con brillantez, al vener por 0-5 a cada una de las cuatro rivales a las que se enfrentó. No pudo con su amiga y rival Kiyou Shimizu, pero escuchar a todo el pabellón entonando el 'Cumpleaños feliz' hizo que su medalla de plata supiera a oro.

La mejor de todos los tiempos

Sandra Sánchez es uno de los referentes de esta generación dorada del kárate español y se ha ganado un hueco en lo más alto con mucho trabajo y fe. Apoyándose en un lema que se ha empeñado en demostrar: “No te canses de intentarlo y convertirás lo imposible en una realidad”.

Sandra es la persistencia convertida en leyenda del karate mundial. Ahora apunta al Campeonato del Mundo 2018 que está a la vuelta de la esquina. Pero el gran objetivo de la española es el podio de los Juegos de Tokio 2020 . Ya nadie duda que es una de las aspirantes más firmes a la medalla olímpica, ni siquiera al saber su edad.