Rafael Nadal
Rafael Nadal, durante la final del US Open frente al ruso Daniil Medvedev, en Flushing Meadows, Nueva York. EFE

Llevaban más de cuatro horas dejándoselo todo sobre el tartán de la Arthur Ashe y estaban en el quinto y definitivo set. Sin embargo, ni Daniil Medvedev ni Rafa Nadal se rendían.

Con 2-2 en el marcador de la tanda definitiva, el ruso sacó para intentar evitar el 2-3 del español, pero después de la resolución de esta bola, se dio cuenta que no tenía nada que hacer.

Tras un largo peloteo, Medvedev devolvió recto y envenenado justo a la línea lateral, pero Nadal reaccionó bien. El manarorense rechazó dos intentos más con su diestra, hasta que decidió sacar a pasear su revés en el tercer intento del ruso.

La corta bola hizo correr a Medvedev hasta casi la red pero casi sin aliento llegó para hacer una semidejada. Ahí Nadal olió sangre y con un durísimo crossing a dos manos se llevó el punto. La descripción se queda corta para mostrar lo que, según la propia organización, fue la mejor jugada de la épica final.