Nadal quiere ofrecer sensaciones fuertes al público del Másters de Madrid de Tenis. Todos sus partidos desbordan garra, sudor y espectáculo, pero ayer fueron los aficionados los que auparon a Nadal en su momento más crítico ante el escocés Andy Murray y le enseñaron el camino de los cuartos de final. Nadal ganó 7-6 y 6-4, en dos horas y 16 minutos.

Al mallorquín le costó poner en marcha su poderosa maquinaria ante Baghdatis y ayer la historia se repitió. Sufre debido a su corta preparación –mes y medio sin jugar antes de este torneo–, sin embargo, su mentalidad es de hierro y fue esa inquebrantable concentración la que le dio el primer set en el tie break.

En la segunda manga, Murray, que se mueve con soltura en pista rápida, se situó 4-2 arriba, pero entonces apareció el público, transformó a Nadal y le empujó hasta sumar cuatro juegos consecutivos. Cerró el partido con un revés paralelo y el ya conocido «¡Vamos, vamos!». «Me he ahogado en el segundo set, pero estoy contento de haber derrotado a Murray en esta pista», comentó casi sin aliento Rafa al final del partido. Su rival en cuartos será hoy el argentino Nalbandián.

Federer no perdona

El número uno del mundo,  Federer ganó, otra vez, con abrumadora facilidad. Ayer, su víctima fue Cañas (6-0 y 6-3), quien le había derrotado en Indian Wells y Miami.
Ferrero tuvo contra las cuerdas a Djokovic, pero no lo remató (6-3, 2-6 y 6-4).