Marcus Rashford
Marcus Rashford, delantero del Manchester United, felicitado por sus compañeros. EFE

Un día después de la campanada del Ajax en en Santiago Bernabéu, el Manchester United logró el más difícil todavía ante el PSG, al que apeó de la Champions League en octavos de final. El equipo inglés, que se presentó en París con la losa del 0-2 de la ida y un equipo de circunstancias, selló el pase con un penalti transformado por Rashford en el tiempo de descuento.

El primer gol de Lukaku, en el minuto 2, pareció un accidente. Llegó en un error garrafal de Kehrer, que cedió sin mirar a Buffon sin mirar. El PSG tenía la posesión y el control del juego. De hecho, apenas tardó diez minutos en empatar en por medio de Bernat que aprovechó un centro de Mbappé al segundo palo.

La revuelta parecía más que sofocada, pero el PSG -como Mbappé- se empezó a diluir y el United sacó partido a sus escasos recursos. Lukaku golpeó de nuevo en el minuto a la media hora, de nuevo aprovechando un error grave, esta vez de Buffon. El veterano portero italiano no fue capaz de blocar un disparo lejano de Rashford y dejó el balón en bandeja al ariete belga.

El PSG pudo sentenciar la eliminatoria. A menos de diez minutos del final tuvo una doble ocasión para ello, pero Mbappé se resbaló cuando encaraba a De Gea y Bernat mandó el rechace al poste.

Con el partido abierto, el árbitro Skomina (previo aviso del VAR) señaló un penalti por mano de Kimpembe. Rashford, con gran personalidad, asumió la responsabilidad y dio el pase a su equipo con un lanzamiento soberbio al que no pudo llegar Buffon.