Iván Raña
La caricatura de Iván Raña, triatleta español. (Miguel Cerro) Miguel Cerro

 

¿Cuál será su máximo rival?

Hay varios, como Hening, Riederer... Se me hace más atractiva una carrera con mucho nivel, deja mejor sabor de boca.

¿Han sido duros los dos últimos años?

Las lesiones me han tenido apartado de la competición y eso machaca, porque yo vivo de esto, y al no ganar carreras...

¿Qué le ayudó?

Que esto me gusta y la ilusión de volver al mismo nivel.

¿Con la edad se nota mejor?

 

Nadando pierdo, pero en bici y en carrera cada vez tengo más nivel

Nadando pierdo, pero en bici y en carrera cada vez tengo más nivel.

 

¿Ha pensado centrarse sólo en una de las tres disciplinas?

Sí, pero llevo muchos años en triatlón y es lo que se me da bien. Si sólo corriera, no creo que llegara a un nivel de élite.

¿Gasta más en bañadores, en zapatillas o en camisetas?

Las zapatillas se gastan más y también los bañadores, por el cloro.

¿Se fija en la tecnología?

Lo que miro es estar cómodo.  

¿Toma muchas espinacas para tener tanta energía?

 

Salgo poco de fiesta, por no decir nada

Hay que cuidarse mucho, pero sobre todo trato de descansar bien. Salgo poco de fiesta, por no decir nada. El gran problema de los triatletas es que somos adictos al ejercicio, y la avaricia rompe el saco.

 

¿Un triatleta es más... cabeza, cuerpo o espíritu?

La cabeza es lo más importante porque regula y te ayuda a pasar los momentos malos, pero el espíritu hace falta. Si eres un flipado y lo vives de verdad, vas a hacerlo mejor.

En sus metas estará Pekín…

Sí, pero pienso más en el día a día. No me quiero obsesionar con los Juegos, aunque tengo esa espinita y me gustaría hacer lo que soy capaz de hacer.

¿Cómo es un día en su vida?

 

Me gusta estar en casa, tocar la guitarra, ver amigos...

Entre semana, me limito a ir en bici; de ahí, a la piscina; como; me echo la siesta; corro; voy al gimnasio, y a dormir. En las carreras me relajo un poco y hablo con más gente… No tengo tiempo ni para novias.

 

Y en esos minutos que arranca al trabajo, ¿qué hace?

Me gusta estar en casa, tocar la guitarra –me encanta el flamenco–, ver amigos…

Hoy día, ¿qué es lo que más le preocupa?

Lo mal que tratamos el medio ambiente; más que la violencia, porque ésta habrá siempre, pero el medio ambiente es el que hay.

¿Y lo que le hace más feliz?

Mi familia, que es lo más cercano y no falla nunca.

PIMPAMPUM

Un color: El azul.

El olor de: La comida.

El tacto de: Mi perrita.

Un sonido: El de un buen motor, potente.

Una película: La leyenda del indomable.

Un deporte para ver: Triatlón y ciclismo.

Un ídolo: Miguel Induráin.

Un libro: El médico.

Un plato: Los calamares rellenos de carne de mi madre y el centollo.

 

Un gallego que no para

Con 15 años, Iván –de 26– dejó su Ordes (A Coruña) natal para formarse como triatleta en Santiago.

Ahora, tras un par de malos años, este campeón del mundo (2002) y subcampeón (2003 y 2004), que se pasa media vida en los aviones, quiere recuperar su lugar.

Ha hecho un curso de entrenador de triatlón, le encantan Nueva Zelanda e Italia y cuenta entre sus aficiones con la guitarra y los idiomas.

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