El futuro del atletismo está asegurado con jóvenes como Víctor Corrales. El madrileño, que sólo lleva dos años corriendo, se colgó la medalla de plata en los Europeos Júnior, celebrados la semana pasada en la ciudad holandesa de Hengelo en 1.500 m, con un tiempo de 4.01.44, a tan sólo 13 céntesimas del vencedor, el italiano Mario Scapini.

Tengo entendido que fue una carrera dura...


Yo me tuve que abrir hueco a empujones en la recta y me clavaron hasta los tacos.

Y se tuvo que retrasar la entrega de medallas.

Sí, nos las dieron al día siguiente porque habían protestado contra Scapini.

¿Hizo turismo?

Sólo un poco, pero me gustó porque llevan una vida más tranquila que la de Madrid. Era la primera vez que salía de España. Lo más lejos que había ido era Ibiza y Melilla.

¿Dónde ha puesto la plata?

Aún la tengo en el salón para enseñársela a mis amigos y familiares. Luego, la pondré un marquito y la colgaré.

¿No es aburrido el atletismo?

Ahora no, pero al principio yo también pensaba que el atletismo era correr pa ná.

¿Tiene algún ídolo?

Sí, El Gerrouj. Me gusta porque tiene el récord mundial e iba sobradísimo.

¿Con quién se entrena?

Con Higuero y De la Ossa. Me llaman el pequeño.

Pero abandonó la residencia Blume para deportistas.

Duré 5 días. Soy demasiado joven para estar encerrado.

¿Tiene tiempo para hacer las cosas de un chico de 18?

Sí. Voy al instituto y estoy con los amigos. También salgo los sábados por la noche.

¿Y qué hace?

Me tomo alguna cervecilla e intento ligar lo que me dejen.

¿Es un adicto a Internet?

No, hombre, pero me conecto todos los días un ratito al Messenger.

Bio

(12-03-1989) Nació en Madrid y vive en Alcobendas. Antes de dedicarse al atletismo en exclusividad, lo compaginó tres años con el fútbol.