Una primera derrota poco preocupante
Corsley Edwards (dcha) lanza a canasta ante Pasalic. (Luis Tejido / EFE)

El mejor arranque liguero en toda la trayectoria ACB del CB Granada, las dos victorias encadenadas que habían dejado a los de Sergio Valdeolmillos en el grupo de invictos, encontró ayer freno en Bilbao, aunte un poderoso Iurbentia que saltó como un ciclón para obtener su segundo triunfo. Los tres triples consecutivos que encestaron los locales permitieron una primera brecha que al CB le fue imposible recuperar.

Sólo la canasta de Pecile, con la que los granadinos inauguraron el luminoso de La Casilla (0-2), permitió a los visitantes mandar en el marcador. Después, con los triples y un inspirado Huertas generando una dinámica anotadora para los suyos, fue imposible: los vizcaínos se encontraron cómodos con rentas que oscilaban en torno a los seis puntos.

El «interino» Corsley Edwards, sustento ofensivo del primer cuarto, fue diluyéndose con los minutos para ceder protagonismo a Page, Gianella y Gutiérrez. El CB, mermado en su juego interior, supo aprovechar los fallos del rival –como le pasó frente a Murcia– para acercarse, gracias a un triple de Gutiérrez, a un punto que fue irrecuperable.