Lisboa, final de Champions
Un turista se hace una fotografía delante de un mural en el que aparecen varios jugadores del Real Madrid, en la Plaza del Comercio, en Lisboa (Portugal). Mario Cruz / EFE

Lisboa huele y sabe a fútbol... a fútbol del bueno... a final de Champions. Y por si no hubiera ya con ello suficiente aliciente, la fiesta culmen del fútbol europeo será testigo de un derbi madrileño para la historia. Atlético de Madrid y Real Madrid llevarán su eterna rivalidad de viaje al país vecino y en el Estadio da Luz de Lisboa lucharán por ser el nuevo rey de Europa y, casi 'más importante', por ver qué equipo manda en Madrid.

La previa del partido ha estado marcada por las dudas con las que llegan ambos equipos a la final, debido a los jugadores importantes que están tocados para la gran cita del año. Y con el paso de las horas y los días, parece que el Atlético está saliendo vencedor en este duelo para recuperar a los lesionados. Sus dos grandes incógnitas están siendo Diego Costa y Arda Turan, casi nada para Simeone, los cuales salieron rotos del ultímo duelo liguero en el Camp Nou que dio el título a los rojiblancos.

Si todo era negativo a principios de la semana, ahora el cuadro colchonero ve la luz después de que su goleador Diego Costa, en un viaje relámpago a Belgrado para recibir un tratamiento milagro a base de placenta de yegua en su maltrecho bíceps femoral del muslo derecho, se reincorporara este jueves con normalidad a los entrenamientos con el grupo. Eso sí, seguirá siendo duda hasta horas antes del partido. Lo mismo ocurre con Arda. Afectado por un traumatismo en la cresta ilíaca tras jugar con el Barça, el turco ha vuelto a ejercitarse al mismo ritmo que sus compañeros y su presencia ante el Madrid parece más segura. Con todo, lleguen o no Costa y Arda, el Atlético disputará la final con doce jugadores, pues el club ha decidido que las camisetas de su equipo titular tengan inscrito en el cuello interior el nombre del recientemente fallecido Luis Aragonés.

El Real Madrid llegó ya este jueves por la tarde a Lisboa; el Atlético lo hará este viernes Mientras, en el Madrid hay una mezcla de buenas y malas sensaciones. Por un lado, su gran estrella, Cristiano Ronaldo, no tendrá problema para saltar al césped del Estadio da Luz, una vez superados sus problemas musculares. Él mismo ha sido el encargado de confirmar que llega a la final, aunque su estado físico es una verdadera incógnita después de haber estado casi inédito desde el pasado 4 de mayo en partido de Liga ante el Valencia. Más o menos quitada esta preocupación, el verdadero quebradero de cabeza para Carlo Ancelotti es el estado de Pepe y Benzema. El primero, salvo milagro, está casi descartado a estas alturas y su puesto estará asignado para Varane. En lo que respecta a Benzema, sigue con trabajo de fisioterapia sobre su abductor dañado y la decisión definitiva sobre si podrá jugar se tomará en el mismo escenario de la final para ver cómo responde. Otras dudas como eran Di María o Bale se han despejado y ambos jugarán en Lisboa.

Así las cosas, aventurarse a dar con seguridad los onces titulares de ambos equipos resulta atrevido. No es descartable que tanto Simeone y Ancelotti jueguen al misterio y hasta última hora no pondrán todas sus cartas sobre la mesa. Todo forma, pues, parte de la estrategia, como el hecho de que los blancos den como favoritos a los campeones de Liga y estos lo nieguen o los piropos que se reparten unos y otros. Todo vale para despistar y empezar a ganar la batalla antes del propio partido. Para calentar motores, el Real Madrid llegó ya este jueves por la tarde a Lisboa. El Atlético lo hará este viernes.

Miles de aficionados en Lisboa

Otro duelo se vivirá en el estadio y fuera de él: el de las aficiones. Miles de aficionados de ambos equipos, con o sin entrada, se desplazarán ya desde este mismo viernes a Lisboa para vivir in situ la final. El aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas ha programado para estos tres días 135 vuelos de ocho aerolíneas diferentes que enlazarán Madrid y Lisboa y diez trenes especiales de Renfe transportaran a más de 2.000 madridistas y atléticos. Sin embargo, se espera que el gran movimiento de aficionados, unos 15.000 vehículos, se produzca por carretera gracias a esos poco más de 600 kilómetros 'asequibles' que separan Madrid de Lisboa. Gasolineras y compañías de autobuses han adelantado, así, 'su' agosto.

Habrá algunos centenares de aficionados de riesgo Por ello habrá un dispositivo especial de tráfico con más de 300 agentes de la Guardia Civil y dos helicópteros de la Dirección General de Tráfico (DGT). El mismo tratará de evitar que los ultras de ambas aficiones puedan coincidir en el viaje, aunque sí podrán hacerlo el resto de seguidores de ambos equipos. La Policía Nacinal también ha activado un dispositivo especial de seguridad. Desde este jueves ha activado la "fase crítica" con 1.250 agentes que velarán por la seguridad de los aficionados tanto en Madrid como en su viaje como en Lisboa. En la capital portuguesa, hasta 5.000 efectivos de las fuerzas de seguridad podrían entrar en acción en caso de que este fin de semana se produzca una situación "de gran intensidad". Están avisados: "Habrá algunos centenares de aficionados de riesgo".

Un estudio del Instituto Portugués de Administración de Márketing (IPAM) indica que el gasto medio de los aficionados será de unos 1.000 euros por día. Así, el coste del alojamiento se situará en unos 800 euros de media para las noches del 23 y 24 de mayo, el de la restauración, en unos 50 (desayuno, comida y cena), otros 50 euros en actividades de turismo y otros 5 en viajes por la ciudad. Casi nada. A lo que habría que sumar el precio de las entradas ya pagadas.

Fútbol en las plazas y calles

El fútbol en Lisboa no solo se vivirá en el Estadio da Luz, puesto que la ciudad se empapará del deporte rey en sus principales plazas y 'ruas'. La UEFA ha ocupado por completo la céntrica Plaza del Comercio con un recinto que cuenta con consolas, porterías y juegos futbolísticos. El mayor atractivo de la instalación es poder ver de cerca la mismísima Copa de Europa, el trofeo que se entregará el sábado al equipo ganador. Para todo aquel que vaya a Lisboa estos días, foto que no puede dejar escapar. Lo que sí faltará finalmente en la capital lusa son las prometidas pantallas gigantes públicas que se preveían instalarse en la ciudad. Todo para evitar encontronazos entre las aficiones.

La fan zone rojiblanca está situada a apenas 200 metros del hotel del equipo de Simeone Por ello también, las Fan Zones de ambos clubes estarán separadas por 1,5 kilómetros de distancia. La del Real Madrid estará en pleno corazón de la ciudad, en la Plaça de Rossio y la Praça dos Restauradores (paradas de metro de Rossio y Restauradores), pero está más alejada, a unos 7 kilómetros del estadio de la final. Mientras, la del Atlético ya se ha levantado en el parque Eduardo VII, de 25 hectáreas (estaciones de Marques do Pombal, Sao Sebastião y Parque). Una peculiaridad de la fan zone rojiblanca es que está situada a apenas 200 metros del hotel del equipo de Simeone, el Tiara Park.

La embajada española en Lisboa ha preparado un operativo especial de atención para todos los aficionados para facilitar su estancia y resolver lo antes posible cualquier incidencia que pueda producirse. Para ello, el consulado (en la Rua do Salitre) estará abierto, de forma ininterrumpida, desde las nueve de la mañana del sábado hasta las ocho de la tarde del domingo.

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