Creo incluso que fue mal presagio que sonara antes del lanzamiento de Roberto, acaso avanzándonos que el resultado ya no cambiaría, que el partido ya había acabado…  ¡qué lástima! ¡Estuvimos ahí!.... Éste es el primer párrafo de la carta abierta que el presidente del Balonmano Valladolid, Dionisio Miguel Recio, ha dirigido a su equipo y afición para consolarles por la eliminación en las semifinales de la Liga de Campeones ante el Flensburg. Un penalti  frustró el sueño de los pucelanos.