Tarjeta amarilla
El árbitro inglés Howard Webb muestra una amarilla, en una imagen de archivo. ARCHIVO

La Policía británica arrestó este domingo a tres personas por el supuesto caso de un jugador de fútbol que aceptó cobrar 30.000 libras (35.700 euros) por conseguir que un árbitro le mostrara una tarjeta amarilla durante un partido en Inglaterra.

Una portavoz de la Agencia Nacional contra el Crimen (NCA, siglas en inglés) informó de que tres personas, cuyas identidades no facilitó, son interrogadas por las fuerzas del orden.

Antes, la Agencia Nacional contra el Crimen (NCA, siglas en inglés) indicó este domingo que ha recibido esta información del dominical The Sun on Sunday y que trabaja con la Federación de Fútbol, si bien señaló que no podía aportar más datos ni decir de qué división se trata.

Según los medios británicos, un periodista encubierto de ese rotativo afirmó haberse reunido con otro jugador que dijo haber conseguido amañar la tarjeta amarilla durante un partido de fútbol.

Ese jugador, que al parecer actuaba como intermediario, dijo que podía apañar partidos de la Premier inglesa y que estaba dispuesto a hacer lo mismo en el Mundial de Fútbol de Brasil en 2014.

Al parecer, el intermediario dijo que incluso él había dado un golpe a un jugador el pasado a fin para ser expulsado del campo de juego, lo que le reportó una buena suma de dinero.