Lewis Hamilton
Lewis Hamilton, durante la clasificación del GP de Hungría de Fórmula 1. Mercedes AMG F1

Lewis Hamilton partirá desde la primera posición de la parrilla del GP de Hungría, después de conquistar una de esas poles que no olvidará. La lluvia que apareció en el trazado magyar minutos antes de que comenzase la clasificación marcó el devenir de la sesión, provocó algunos sustos y, aunque el resultado final no varió demasiado con respecto a otras carreras, sí dejó una jornada en la que pocos se jugaron las apuestas hasta el final.

El británico saldrá por delante de Valtteri Bottas, pero ni uno ni otro tuvo la pole en sus manos hasta el último giro. Las condiciones cambiantes de la pista provocaron la aparición de los neumáticos ultrablandos, los intermedios y los de lluvia extrema en una hora, y quienes acertaron a la hora de colocarlos fueron los que salieron triunfantes.

En este sentido, entre los ganadores hay que situar a Carlos Sainz. El joven madrileño, en plena vorágine de rumores acerca de su futuro, no sólo se clasificó para la Q3 de manera impecable y sin sufrir demasiado, sino que hubo por momentos en los que llegó a soñar con un tercer puesto de parrilla que habría sido histórico. Al final, la lógica se impuso y fue superado por los Mercedes y los Ferrari, aunque el 5º puesto de la parrilla de este domingo ya le ha permitido igualar su mejor resultado un sábado.

Menos acierto tuvo Fernando Alonso. McLaren no acertó a la hora de montar los neumáticos intermedios en la Q2, y cuando la lluvia arreció y forzó a todos a montar lluvia extrema, el asturiano estaba atrapado en una undécima posición imposible de mejorar. Por radio, su ingeniero le preguntaba qué hacer, a lo que el español le contestaba con cierto enfado: "Así no vamos a mejorar, así que mejor entrar en boxes. Aunque tuviera un cohete, no vamos a mejorar". Partirá undécimo.

Peor le fue a Daniel Ricciardo, uno de los candidatos sobre el papel para la pole, que partirá desde la 12ª posición, afectado por la misma situación que Alonso. No fue el día de Red Bull, ya que han pasado de ser la posible sorpresa del fin de semana a aspirar al podio y poco más. Max Verstappen sólo pudo marcar el 7º tiempo, superado incluso por el Toro Rosso de Pierre Gasly.