Gareth Bale
Gareth Bale se dirige al banquillo del Santiago Bernabéu. EFE

El madridismo no puede más con Gareth Bale. El galés, que ya fue muy señalado por su manera de actuar ante el Levante, gozó de minutos de prestigio contra el Barcelona, ya que salió de titular. La confianza de Solari en él no se transformó en protagonismo, sino todo lo contrario: Bale estuvo desaparecido.

Eso propició que la grada no se lo perdonase. La aportación de Bale fue nula en el Clásico, y cuando el técnico decidió sacarle del campo para dar sitio a Marco Asensio, empezó el sonido de viento. En apenas unos segundos, el británico se dio cuenta de que su afición le exige mucho más.

Santiago Solari justificó la actitud del público y de su futbolista. "Yo creo que ha hecho muchísimas cosas por este club, merece un respeto, el público es soberano y puede opinar", dijo el técnico argentino. En la misma línea se mostró su compañero Dani Carvajal, que afirmó que si quieren ganar la Champions, "Bale es clave".

Sin embargo, la actitud del galés no invita a la reconciliación. De hecho, según Onda Cero, ni siquiera esperó a que acabara el encuentro y varios aficionados le vieron abandonar el Santiago Bernabéu antes del pitido final. No es la primera vez que lo hace: en la primera vuelta, contra la Real Sociedad le cazaron saliendo a toda velocidad del feudo blanco. Como este sábado, su equipo también iba perdiendo.